Cuantos más libros de derecho, mejor

Eso es lo que opinan abogados, procuradores y en general todos los profesionales liberales o agrupados en despachos profesionales, sobre los libros relativos o relacionados con el derecho, las normas y su aplicación. En el imaginario colectivo, no concebimos un despacho de abogados sin un montón de paredes llenas de libros, que por supuesto suponemos que no sólo los han leído, sino que incluso se los saben de memoria, cuando en realidad y si has tenido alguna relación con el mundo jurídico, sabemos que no se leen ni el diez por ciento de los libros que se tienen, pero que es bueno tenerlos porque nunca se sabe cuando se puede necesitar el consultarlos.

Para estos colectivos específicos relacionados con el mundo del derecho, hay editoriales como por ejemplo Ediciones Albores, que periódicamente hace ofertas puntuales para ellos, con recopilatorios actualizados tanto de legislación como de jurisprudencia, y lo que es más importante aún, con doctrina interpretativa sobre determinados aspectos jurídicos de rabiosa actualidad, y que pueden marcar la diferencia en un juicio, al aportar por ejemplo el abogado un novedoso punto de vista jurídico que no haya sido tenido en cuenta ni por la salsa ni por supuesto por el otro abogado, y ya se sabe que el proceso es un juego y que el que mejor juega, gana.

También influye en que el abogado sea uno de los mejores clientes que pueda tener una editorial, el que la compra de libros desgrava y no sólo eso, sino que además le devuelven el IVA por supuesto por compensación, con lo que hacerse con una inmensa colección de libros, a la larga sale gratis. Otra ventaja son ahora los libros en formato electrónico, que en el despacho ahorran un montón de tiempo al hacer las consultas tanto legislativas como jurisprudenciales a través del ordenador y sin necesidad siquiera de conexión a Internet, o estando fuera del despacho, desde una tablet.

Ahora los abogados pueden llevar en el bolsillo ¡los repertorios completos tanto de legislación como de jurisprudencia! cosa impensable hace apenas una década.

El progreso.

Defensa de los intereses de un hotel

hotel-training-99Si hay algo que caracteriza a un establecimiento hotelero, es la cantidad de situaciones de lo más variopintas con relación al derecho, que se pueden dar en uno de ellos: desde la contratación del personal, hasta los contratos con mayoristas o proveedores, pasando por un entramado de normas de toda índole, y que hacen que el abogado que trabaje en un hotel o la asesoría jurídica encargada de los negocios de un hotel, no tengan ni un momento de respiro o de descanso.

Incluso en los cursos de preparación para entrar a trabajar en un hotel como los organizados por hotel training, se hace una llamada de atención sobre los hoteles, su naturaleza jurídica y la extensa normativa tanto legislativa como jurisprudencial respecto a los contratos más habituales que se realizan en la hostelería.

La parte más difícil, es conseguir que todo el personal de un hotel esté al tanto de sus obligaciones y derechos para con todas las personas o empresas que en el devenir diario se relacionan entre si, y que actúen conforme a lo que el ordenamiento jurídico espera de ellos. No es fácil, ya que cada uno somos como somos, y a veces los enfrentamientos están a la orden del día, pero para eso está el abogado, para hacer lo posible para la correcta actuación de todos ellos, atendiendo principalmente a la defensa de los intereses de su cliente, que normalmente es el hotel, aunque no siempre ha de ser necesariamente así.

Y acabo no sin hacer mención a la necesidad de los cursos de formación que en materias jurídicas, deben o al menos deberían ser imprescindibles, ya que nunca se sabe por dónde va a aparecer el siguiente problema que merece ser resuelto de una forma en la que todas las partes implicadas, acaben conformes con su resolución.

¡Hay que intentarlo!