Mediacion

Aplicada de manera general y sistemática puede reducir mucho la carga de asuntos que estan a la espera de ser resueltos por los tribunales de justicia. ARBITRAJE: Aquí hablamos de palabras mayores. Mayor rapidez Por último, pero no menos importante, la mediación supone un mayor ahorro de tiempo, ya que es un procedimiento que permite resolver un conflicto en semanas, dependiendo del número de sesiones que sean necesarias, pero que siempre será más breve que acudir a la vía judicial, cuyos tiempos se suelen medir en uno o más años.

También es conveniente recabar el consejo de un abogado que le pueda asesorar sobre el coste, tiempo, valoración de consecuencias y cálculo de posibilidades realistas de ganar si opta por el juicio. ¿Qué nos ofrecen las nuevas técnicas de resolución de conflictos, y en este caso la Mediación Mercantil? La mediación mercantil nos ofrece una nueva vía de resolución de conflictos en la que mediante su metodología y distintas herramientas, conseguimos que el conflicto se “desescale”, se disuelva y finalmente desaparezca.

La mediación es una forma ampliamente utilizada para la resolución alternativa de conflictos, porque puede ofrecer a las partes la oportunidad de resolver sus problemas sin la intervención del tribunal. Pasan varias sesiones y, finalmente, llegas a un acuerdo ¿Tiene este documento alguna validez legal? existe la posibilidad de “elevar a público” la negociación. Otra importante ventaja de la mediación es la flexibilidad: las partes interesadas acuden voluntariamente a la mediación para establecer sus exigencias y condiciones, deciden que es aceptable para ellas y definen tambien por si mismas la solución, de manera que no existen soluciones previstas de antemano ni se aprueba nada que las partes no acuerden por consenso. Sin embargo, muchas veces la mediación termina en un convenio de mediación. La mediación es capaz de aportar soluciones prácticas y efectivas a las controversias surgidas entre las partes.

Desventajas Algunos expertos señalan que el mayor inconveniente de esta técnica es que no tiene en cuenta la diferencia de poder que puede existir entre las partes, y que por tanto puede inducir a la firma de acuerdos injustos para las partes más débiles o desfavorecidas, algo que en principio no ocurriría en un tribunal de justicia. Somos un despacho de abogados y economistas especializado en la gestión y resolución de conflictos, con amplia experiencia en la administración de empresas en crisis. No resulta fácil reconducir las emociones negativas que supone el conflicto y optar por gestionar positivamente el mismo y buscar una solución por la vía del diálogo, como es la mediación.

Las decisiones tomadas por el mediador no son vinculantes. Las nuevas realidades sociales demandan nuevas formas de solución, vías alternativas para la resolución de los conflictos inter partes más allá del litigio. Las sesiones no son grabadas ni transcritas. Este artículo explora las ventajas y desventajas para resolver cuestiones de mediación sin ir a juicio. En otras palabras, si una de las partes se rehusa a comprometerse, la mediación no será exitosa. Se imponen las emociones sobre la razón.

Existen dos principios básicos que rigen la mediación: neutralidad y confidencialidad. Veamos las diferencias entre unas y otras alternativas: MEDIACIÓN: Cuántas veces has pensado: “Por este importe no me meto en líos, asumo la pérdida y no denuncio ante la justicia”. Sin embargo, esta elección tiene muchas ventajas y aporta valor añadido a quienes optan por la misma.

La primera de ellas es que el mediador -experto en comunicación, negociación y gestión de conflictos-, ayuda a buscar soluciones que satisfagan mutuamente y bajo el paradigma de win-win, alcanzando acuerdos que son duraderos. La mediación se puede llevar a cabo en conflictos donde “las partes pueden libremente renunciar, allanarse y llegar a acuerdos transaccionales”, siempre y cuando no sean contrarios a la ley ni perjudiquen a terceros. Y éste es, a su vez, más rápido, pues lo normal es solventar las discrepancias o, en el peor de los casos, descartar el acuerdo, en unas pocas sesiones. En este punto radica la utilidad de la mediación.

El trabajo de un abogado difiere del trabajo de un mediador. Origina acuerdos creativos adaptados a las necesidades de los interesados. El Costo de la Mediación El costo de la mediación es usualmente limitado a los honorarios del mediador y puede variar ampliamente. Los juicios no sólo se pierden (o ganan) por razones de fondo, sino también por razones de forma. Las personas en conflicto suelen optar por el juicio porque han roto el diálogo, las relaciones se han agriado y piensan que ya sólo un juez puede imponer la solución.

También le permiten permanecer en control de la situación dado que no se alcanza una solución a menos de que usted esté de acuerdo con ella. Es importante tener en cuenta que cada situación es diferente, Confidencialidad Mientras que en un juicio cualquier persona puede acudir a su instrucción (en la mayoría de los casos), en el arbitraje y en la mediación esto no ocurre así, ya que son procesos totalmente confidenciales, donde únicamente las personas en conflicto intervienen.

El mediador seria, en este caso, responsable de evirar que se llegue a acuerdos sobre conflictos que no son mediables. Además las partes pueden decidir elevar a público o homologar judicialmente el acuerdo, de manera que tenga la misma fuerza ejecutiva que una Sentencia judicial. Ni que decir tiene que el coste de un procedimiento de mediación es muy inferior al de un juicio y además se establece de antemano, pues el mediador tiene la obligación de informar a las partes antes del inicio del proceso. Sin embargo, es importante que las partes vayan a la mediación con un espíritu de compromiso y un conocimiento básico de cómo funciona el proceso a fin de que su caso sea exitoso.

Como vemos, en muchos de los casos, todo son ventajas, es más, ya se está implantando la denominada Mediación Intrajudicial, procedimiento por el que un Tribunal, tras examinar la cuestión, decida directamente derivarlo a un Mediador que se encargue del tratamiento y gestión del conflicto, supervisado por el Juez pero sin necesidad de su intervención.

Es importante señalar que no te pueden obligar a llegar a un acuerdo, sino se consigue, entonces puedes optar por cualquiera de las otras alternativas. Proporciona un espacio para la reflexión. Si conseguimos no detener la actividad de la empresa, no contagiar al resto de relaciones y solventar el conflicto en un tiempo record, estamos consiguiendo grandes ahorros de costes para las empresas en el conjunto de su actividad. Igualmente se trabajan los conflictos con los clientes, los cuales se gestionan desde la perspectiva de que la empresa es igualmente proveedora para sus clientes de sus propios servicios, por lo que igualmente encontramos los conflictos antes mencionados pero desde la perspectiva contraria.

Piense que, en la mayoría de las ocasiones, lograr un acuerdo hoy es preferible a una sentencia firme favorable dentro de “n” años. Este mecanismo comunicacional tiene sus ventajas con respecto a las vías judiciales, las cuales se enumeran a continuación. Se puede optar por la mediación en problemas de ámbito civil y mercantil.

Algunos mediadores hacen esto estando las dos partes presentes y algunos ponen a las partes en cuartos separados para oírlos individualmente. Alta Obediencia: Las personas que han llegado a su propio acuerdo es mas probable que cumplan y obedezcan con los términos que aquellos los cuales la resolución les ha sido impuesta. En un caso de litigio, las partes han pasado por el proceso de descubrimiento mediante la recopilación de declaraciones de testigos y han tenido la oportunidad de revisar todos los contratos y documentaciones pertinentes.

Es en este contexto en el que nace la mediación como forma de solucionar los conflictos sin tener que acudir a la vía judicial. La mediación es una alternativa voluntaria a la vía judicial que permite a las partes en conflicto intentar resolver sus diferencias por si mismas, siendo guiadas en todo momento por la figura del mediador, quien actúa de forma neutral e imparcial facilitando el diálogo para llegar a un acuerdo.

La mediación también es una ventaja, ya que no tiene lugar en audiencia pública y no se convierte en registros públicos. Evita la dilatación de los procesos judiciales y el desgaste personal y material que conllevan. De nuevo, cuántas veces hemos visto que éstas no se acatan. El mediador revisa las declaraciones y les da a las partes la oportunidad de decir sus historias en la mediación. Y ya se sabe que cuando la razón deja paso al corazón para tomar decisiones,…las decisiones basadas en emociones son casi siempre malas consejeras económicas.

No en vano la Jurisdicción Civil y Mercantil regula un enorme campo de relaciones privadas entre sujetos particulares y económicos, que además está en constante innovación y es en el que la figura de la Mediación está más asentada. Es un proceso rápido El protagonismo es de los propios interesados. Concretamente el considerando (6) de la citada Directiva constituye una auténtica declaración de intenciones al explicar que: “La mediación puede dar una solución extrajudicial económica y rápida a conflictos en asuntos civiles y mercantiles, mediante procedimientos adaptados a las necesidades de las partes.

Ello al tiempo que se consigue un respeto mucho mayor hacia los acuerdos adoptados, al haber tenido las partes una participación activa en los mismos, frente a la habitual fase de ejecución judicial posterior a todo litigio resuelto por sentencia, y que en si misma puede resultar tanto o más larga y dificultosa que el litigio mismo. La Mediación permite que las relaciones interpersonales no se deterioren tanto como en un proceso judicial, evitando así el desgaste emocional que supone acudir al Juzgado. Evita perder el tiempo invertido en un proceso judicial y facilita una rápida solución.

Así, entre las tasas y los honorarios del abogado y del procurador, un pleito en primera instancia cuesta 8.500 euros frente a los 1.830 de la mediación. Como siempre, en otros países vecinos las vías extrajudiciales están a la orden del día, incluso en ciertos conflictos, el abogado de turno está obligado a informar a su cliente de estas vías.

Será el mediador, de acuerdo con las partes en conflicto, quienes fijarán, en cada caso, el procedimiento, sesiones y demás pormenores. La Mediación a diferencia de los casos que se resuelven en los juzgados, son completamente confidenciales, por lo que permite un mayor nivel de intimidad. Además cuando se trata de inversión de recursos públicos, el Estado prefiere que las partes logren un acuerdo extra judicial para reducir los costos.

La mediación regularmente puede preservar una relación de trabajo o terminar una relación amigablemente mejor que un procedimiento de tomar decisiones de ganar y perder. Evitar los juzgados y optar por este método para resolver diferencias mediante la negociación tiene muchos beneficios, cuesta mucho menos dinero y ocupa menos tiempo. Dicha cláusula surtirá estos efectos incluso cuando la controversia verse sobre la validez o existencia del contrato en el que conste. Reduce el coste emocional. Otra ventaja es que se trata de un proceso voluntario.

En el caso de los actos de conciliación, todas las comunidades autónomas gestionan su propio servicio, por ejemplo el SMAC en Madrid, CMAC en Andalucía, UMAC en Extremadura… La confidencialidad está garantizada, algo que no existe en los procesos judiciales. Resultados Mutuamente Satisfactorios: La gente generalmente están mas satisfechas con soluciones a las cuales se ha llegado por acuerdo mutuo en vez de aquellas impuestas por una tercera persona que decide. Usualmente esto queda a la decisión del mediador y puede depender, en parte, de qué tan contenciosas son las partes entre sí.

Al alcanzar acuerdos que benefician a ambas partes, estos perduran en el tiempo, evitando problemas en el futuro. Por otro lado, el proceso de mediación no está reglado como el juicio, que debe seguir un procedimiento estricto regulado por las leyes procesales. Como se ve, son mecanismos válidos y reconocidos en nuestro sistema pero infrautilizados por desconocimiento, tanto por parte de los propios profesionales como de las empresas, y por desconfianza.

En tiempo, la diferencia también es abismal: de 17 meses a tan solo dos. Los mediadores difieren en la cantidad de información legal que ellos proveen. La mediación puede ser muy útil para resolver diferentes conflictos. Preservación de una Relación Continua: Muchas disputas ocurren en el contexto de relaciones que van a continuar en un futuro. Quizá sea una de los métodos menos conocidos por las empresas para solucionar conflictos o problemas tanto internos como con trabajadores o con otras compañías.

Más aún. “no es lo mismo llegar a juicio con un acuerdo en mente que acudir en medio de todo el conflicto”. En la mediación, son las propias partes las que llegan a sus propios acuerdos, consiguiendo un grado de compromiso muy elevado. LEGAL Y ECONÓMICO apuesta seriamente por la mediación. NEGOCIACIÓN: Aquí no intervienen terceras personas, las partes afectadas llegan a un acuerdo por sí mismas. Implica tambien un importante ahorro de tiempo y de dinero con respecto a la alternativa judicial.

Entre las principales ventajas que aporta la mediación encontramos: La figura del mediador, que facilita la comunicación entre las partes, manteniendo en todo momento una posición equitativa y el respeto hacia la relación subyacente existente. Un problema que atañe en particular a Málaga es que debido a que no se dictan sentencias en los casos de mediación, no se sientan precedentes jurídicos y no se desarrolla jurisprudencia.

Más aun, la mediación sienta las bases para una comunicación más asertiva en la empresa que permita que en una situación futura el conflicto se pueda solventar sin necesidad de acudir a un tercero, ya que se han asumido los aprendizajes de la experiencia anterior. Sin olvidar la enorme diferencia entre ser un elemento pasivo dentro del engranaje de la maquinaria de la justicia, de la que habitualmente se desconoce todo, casi hasta su lenguaje, o ser el protagonista de una solución de buena voluntad entre las partes.

Con la Ley 5/2012 de Mediación Civil y Mercantil, España se ha subido a un tren que se le escapaba y que, sin embargo, ha despertado el entusiasmo de magistrados, abogados, notarios, trabajadores sociales, psicólogos y los propios mediadores: la mediación. El conciliador y el árbitro son abogados, pero este último, suele ser de reconocido prestigio. A pesar de que algunos Estados han promulgado leyes que obligan a las partes a actuar de buena fe, las partes todavía incurren en costos adicionales si deciden continuar con el litigio porque los honorarios de mediación no son reembolsables. Una vez que las partes han leído el convenio, con la opinión de un consejero (si así lo desean) entonces lo firmarán y se volverá obligatorio. CONFÍA EN NOSOTROS. Aquí no hay ganadores y perdedores, como ocurre en los tribunales. Una vez que las partes han tenido oportunidad de explicar su punto de vista acerca de la disputa al mediador, entonces éste pedirá a las partes una propuesta de resolución al problema y compartirá la información con ambas partes.

Los datos son elocuentes. mediación de conflictos tribunales Ventajas de la mediación de conflictos Ahorro de tiempo en la mediación En primer lugar el ahorro de tiempo; un juicio o litigio legal suele tomar mucho más tiempo que la mediación. Más económico que un procedimiento judicial. Los Límites de la Mediación Mientras la mediación puede ayudar a llegar a una solución por acuerdo, hay límites. De hecho, es tan popular que ahora es prácticamente obligatoria en cualquier asunto civil pasar por una mediación antes de ir a juicio. Aunque un abogado no es un componente necesario de una mediación, un abogado puede ser muy importante. Ya que en los tribunales se suele ventilar los pormenores de la situación de forma abierta, lo cual se evita con la confidencialidad que se propone a través de la mediación de conflictos. La mediación es considerablemente más barata que la vía judicial, ya que elimina el costoso proceso de descubrimiento. Contacte su Asociación local de Abogados para una lista de mediadores aprobados.

A pesar de que todavía goza de poca tradición, el número de mediadores es cada vez mayor. “El coste se paga entre las dos partes implicadas en el conflicto”, explican que, por ejemplo, en 2012 los procedimientos judiciales civiles se alargaron una media de 8,3 meses. La actividad del mediador está regulada por la Ley 5/2012 de Mediación en asuntos civiles y mercantiles. Este artículo tiene por objeto proporcionar una visión general de la mediación. Su objetivo principal es reducir la litigiosidad y aprovechar las bondades que el sistema de mediación aporta para preservar la relación entre las partes. Aunque podría ahorrar costos, la mediación no es una forma ideal para determinar la verdad o los hechos de un caso. comenta que este sistema intenta “poner fin a un problema llegando a un acuerdo entre las partes” sin necesidad de ir a jucio. Al fin y al cabo, se trata de sentar a los implicados en una sala para buscar el problema de trasfondo que hay en el conflicto. Cualquier persona con una Formación Profesional Superior puede acceder a unos cursos específicos y habilitarse como mediador.

Debido a la velocidad y la inmediatez de la mediación, estos costos pueden ser eliminados por completo. Las partes son protagonistas y deciden. Nuestro papel como mediadores es el de orientar y moderar, haciendo de puente para que las partes vuelvan a recuperar la comunicación perdida, además del de escuchar a las personas implicadas; identificar sus posiciones, sus intereses y necesidades; y ofrecerles recursos para la transformación de las actitudes negativas. La solución, alcanzada de modo conjunto y voluntario, que aporta la mediación será satisfactoria y ajustada a los intereses de las partes. Si la actividad empresarial se encuentra “dañada” ya sea porque ha perdido la financiación de sus acreedores, la confianza de sus clientes, el apoyo de sus proveedores, o la motivación de sus empleados, el resto de los terceros vinculados a la empresa detectarán el conflicto, y de forma colateral pueden empezar a reflejarlo en sus relaciones con la empresa, por lo que podemos decir que el conflicto es contagioso y se expande al resto de las relaciones empresariales.

Tu mediador te informará sobre las posibilidades y condiciones de este proceso. Mediar un caso antes de que se presente un juicio le permite a las partes presentar su caso a una persona neutral seleccionada mutuamente antes de que se gaste ningún dinero en un litigio y puede usualmente prevenir el litigio en general. La confidencialidad reconocida a la mediación hace que ni el mediador, ni las partes, estén obligados a aportar o declarar la documentación derivada de un procedimiento de mediación en un juicio o arbitraje salvo que esta haya sido excluida de forma expresa por los participantes, o salvo que se haya pronunciado en sentido contrario un juez penal. En nuestro despacho, el Equipo de Mediación dirige los procesos, facilita el buen desarrollo de las sesiones, las negociaciones y la comunicación entre las partes, apoyándolas para que encuentren la solución al conflicto a través de la comunicación, el entendimiento y el acuerdo, sin sugerir ni imponer soluciones, y con absoluta confidencialidad.

Recursos adicionales de mediacion ¿Que es la Mediación? La Mediación es el proceso por el cual una persona neutral facilita la comunicación entre dos personas con una disputa legal para ayudarlos a llegar a un acuerdo mutuo aceptable. En la actualidad empresarial Española nos encontramos con diferentes y variados tipos de conflicto, dichos conflictos provocan en las empresas un grado de malestar que enturbia profundamente su actividad. Los procesos judiciales suponen una importante inversión de tiempo, y también dinero, para las partes implicadas. En cuanto a los profesionales que lo ejercen, el mediador es un profesional con grado superior, con un curso de especialización en mediación. Muy distinto de lo que “procurará” el mediador: que las partes alcancen un acuerdo y las relaciones personales no se deterioren. La mediación generalmente produce y promueve: Decisiones Económicas: Es generalmente menos costoso que un litigio.

Finalmente enlazando con las anteriores ventajas, queremos destacar la importancia de la ventaja del ahorro de costes y de recursos, ya sean humanos o de cualquier otro tipo. Eso provoca que el grado de cumplimiento de los acuerdos mediados sea mayor que el de las propias sentencias, ya que éstas, al ser impuestas, suelen recurrirse por la parte perdedora, originándose más gastos y dilación. Es un medio que permite que los protagonistas del problema se desahoguen y puedan expresar cómo se han sentido. El juicio conlleva un alto coste y un plazo indeterminado. Sería deseable que se generalizara la misma y se introdujeran cláusulas de mediación en contratos, en Estatutos de sociedades, en Protocolos de la empresa familiar, testamentos u otros. De hecho, para ser mediador no se exige el título de abogado. Por encima de todo ello la mediación apunta, además, a una forma distinta, más humana, de concebir nuestra sociedad y las relaciones sociales en su seno, pero nada de ello podrá ser suficiente sin una verdadera apuesta de los poderes públicos por este instrumento y sin una paralela promoción entre ciudadanía y entre los propios aplicadores del derecho.

La mediación mercantil y civil permite buscar soluciones a situaciones conflictivas haciendo énfasis en el entendimiento mutuo y los acuerdos concertados. Muy a menudo, el costo de la mediación es mínimo en comparación con los costos incurridos en un juicio. Arbitraje es un proceso en el cual una tercera persona neutral llega a una decisión resultando en una negociación obligada. Soluciones rápidas, económicas con resultados más estables, útiles y duraderos. Consulte con publicaciones tales como la Guía de Mediación del Consumidor publicada por la Consejería. Pero, más importante aún que la fuerza legal que tienen los acuerdos logrados a través de la mediación, es su carácter autocompositivo lo que significa que son las partes las que establecen la solución, en lugar de un tercero –juez- a través de una sentencia. Si han recibido asesoramiento legal previo, mejor.

Clientes que además pueden estar interesados en otros servicios profesionales que les podamos ofrecer distintos de la Mediación. Las soluciones obtenidas a través de la mediación permiten reducir la duración del proceso. Es importante conocer que las personas que intervienen en la mediación no pueden revelar ninguna información conocida a consecuencia de la misma. La mediación se caracteriza por la inexistencia de las formalidades propias del juicio. Este es un problema que tiene que ver con la mediación entre víctima y ofensor, aunque tambien puede suceder en la mediación familiar si uno de los cónyuges a golpeado y maltratado al otro. TOMA LA ALTERNATIVA Y CONTROLA LA SOLUCIÓN. Negociaciones Rápidas: Regularmente provee una manera rápida de resolver disputas comparada con los meses o años que toma decidirse un juicio. El propósito de la mediación es tener un procedimiento más eficiente, menos formal y menos contencioso que un litigio.

Igualdad de las partes e imparcialidad de los mediadores En el procedimiento de mediación se garantizará que las partes intervengan con plena igualdad de oportunidades, manteniendo el equilibrio entre sus posiciones y el respeto hacia los puntos de vista por ellas expresados, sin que el mediador pueda actuar en perjuicio o interés de cualquiera de ellas. Después de que el mediador explica las reglas, usualmente pide a cada parte que explique los puntos que ha sometido a la mediación. Su principal ventaja es el ahorro de costes respecto a un proceso judicial ordinario. Situaciones más complejas, como la custodia de los hijos deben pasar por la vía judicial. agilidad, ahorro, confidencialidad, especialización y adecuación de la solución a los intereses de las partes convierten a la mediación en una alternativa altamente ventajosa para la resolución de conflictos. Existe ademas un desacuerdo sobre la conveniencia de que se imponga de manera obligatoria el recurso a la mediación como paso previo al procedimiento judicial.

Consiste en la labor de un tercero, el mediador, que ayuda a las partes enfrentadas a acercar posturas. Menor coste emocional La mediación disminuye la tensión y el enfrentamiento entre las partes implicadas, facilitando el entendimiento del otro y una mejora de las relaciones interpersonales, de esta manera se favorece el restablecimiento o mejora de la comunicación entre los mediados, no sólo en el proceso de mediación sino también de cara al futuro. Es por ello que es muy recomendable para dirimir conflictos con proveedores o clientes, ya que, aunque la relación comercial puede quedar tocada, siempre es más fácil recomponerla que cuando uno se ha visto inmerso en el tedioso y traumático proceso judicial. Para ello se requiere una tercera parte que juega el papel de mediador, que se encarga de articular la argumentación y negociación de ambas versiones del problema para llegar a una solución mediante el consenso. Los mediadores son neutrales y no tienen intereses en el proceso.

Como adelanto les enunciamos las principales ventajas que puede solventar la mediación en estos casos: Restauración de relaciones, disminución del tiempo de resolución de los conflictos, ahorro de costes y recursos, cumplimiento de los acuerdos, y fortalecimiento de la solvencia de las empresas. ¿Sabías que existen alternativas extrajudiciales más rápidas y económicas para resolver conflictos laborales al margen de la justicia tradicional? Hablamos de la mediación, arbitraje y conciliación. Confianza y compromiso en la mediación civil y mercantil Por último, la mediación permite crear un clima de confianza y de compromiso ante los acuerdos pautados ya que, en la mayoría de los casos ambas partes resultan beneficiadas con éstos.

Dicho la anterior, es importante entender exactamente que pasa en la mediación antes de que usted convenga en participar en el proceso. Tiene valor de sentencia judicial, por lo que es de obligado cumplimiento y no cabe recurso alguno. De hecho, “ni siquiera el mediador puede acudir como testigo a un proceso judicial”, La mediación, como sistema alternativo al juicio para resolver conflictos, está ganando terreno con fuerza en España. cualquiera puede “poner fin a la mediación y acudir a la vía judicial”. Después de saber sobre la disputa, el mediador trabajará con cada parte para ajustar o negociar la disputa basada en el valor de los méritos de cada reclamación y encontrar una resolución satisfactoria a ambas partes.

Por la misma razón, es apropiado para resolver tensiones entre socios. Según muchos expertos, el carácter voluntario es decisivo para el buen éxito de la mediación; ademas su obligatoriedad como paso previo cerraría el acceso a la justicia a quienes no quieran pasar por la mediación. En consecuencia, un abogado puede ser de utilidad. La naturaleza de la técnica de mediación basada en el dialogo, la comunicación y la importancia de la relación que mantienen las partes, favorece que la resolución del conflicto no suponga la ruptura de la relación y alienta a los participantes a mantener relaciones satisfactorias en el futuro. Propicia la comunicación y la convivencia pacífica.

Cerca de 9,5 millones de litigios se producen cada año en España. En la mediación, por otro lado, se puede llegar a un acuerdo luego de algunas sesiones o encuentros de negociación, en un tiempo inferior a dos meses. Al tiempo, ha establecido un régimen general flexible pero que aporta la dosis necesaria de seguridad jurídica. Suele darse para conflictos con mayor implicación jurídica y para colectivos. Es voluntaria y confidencial. Además, probablemente conserven su relación e incluso pueden surgir nuevas oportunidades de negocio. Qué Tipos de Disputas Pueden ser Mediadas Casi toda clase de disputas puede ser mediada. Por lo que concluimos con una de las últimas ventajas que les queremos mostrar: “una empresa con bajo conflicto, es una empresa con una imagen renovada y solvente”, por lo que la mediación en último término va a proveer de solvencia a las empresas que la utilizan. Es más probable que los acuerdos resultantes de la mediación se cumplan voluntariamente y también que preserven una relación amistosa y viable entre las partes.”

El Título III de la ley 5/2012 de mediación establece como “principios informadores de la mediación” Voluntariedad y libre disposición: La mediación es voluntaria. Si, tras varias sesiones, consideras que no hay avance y la negociación está estancada, puede que sea el momento de plantearse si la mediación está resultando eficaz o no. En definitiva, la mediación nos aporta valores como el diálogo, el respeto y la responsabilidad en el ámbito de la resolución de conflictos. Además de la angustia que produce la constante expectativa sobre el desarrollo del juicio o litigio, lo cual propicia una posición antagónica de las partes en conflicto, sobre todo al tener conciencia que al final va a haber un ganador y un perdedor.

No es trabajo del mediador proporcionar consejo legal o asesorar a cualquiera de las partes acerca de aceptar o no una resolución de la disputa. La pregunta que se plantea llegado este punto es: ¿Y qué me aporta a mí ser mediador? Ofrecer un nuevo servicio a tus clientes: La multitud y variedad de conflictos de todo tipo que pueden suscitarse y sobre los que en muchas ocasiones nuestros clientes nos comentan, consultan o nos piden directamente que les resolvamos, hace aconsejable que no solo seamos asesores, abogados, economistas… sino que podamos actuar y ofrecerles directamente la vía de la Mediación y nuestros servicios como Mediadores. En caso de conflictos laborales o comerciales muchas veces la empresa o empresas inmersas en el conflicto deben paralizar o minimizar su actividad debido a las consecuencias del conflicto. El mediador ayudará a las partes a poner sus acuerdos por escrito. Tipos de mediación más comunes. Por ejemplo, si discutes por 25.000 euros, los honorarios del árbitro se mueven en una horquilla de entre 2.150 y 4.150 euros. Cuando exista un pacto por escrito que exprese el compromiso de someter a mediación las controversias surgidas o que puedan surgir, se deberá intentar el procedimiento pactado de buena fe, antes de acudir a la jurisdicción o a otra solución extrajudicial.

Despidos, sanciones disciplinarias, indemnizaciones, reconocimiento de derechos, resoluciones de contrato y conflictos colectivos son los casos a dirimir. Su papel es ayudar a las partes a resolver el conflicto. El proceso suele durar una media de entre cinco y diez sesiones (1 hora de duración cada una) y el precio medio por sesión ronda entre los 60 y 120€. Cuando el conflicto es insostenible nuestras empresas optan por tomar medidas legales para solventarlo, lo que genera otra serie de complicaciones que producen nuevo malestar en la empresa y que en muchos casos no consiguen extinguir el conflicto, sino agravarlo, y colateralmente además romper relaciones empresariales fundamentales para su supervivencia. ¿Qué es la mediación de conflictos? La mediación de conflictos surge como una estrategia comunicativa alterna cuando se quiere resolver un problema sin recurrir a instancias judiciales. El trabajo del mediador es ayudar a las partes a llegar a un acuerdo.

Ventajas de la Mediación La mediación tiene numerosas ventajas que hacen de ella una alternativa especialmente interesante en la resolución de conflictos. La concienciación y el trabajo que están realizando los mediadores está acercando este sistema de consenso a una de las formas más importantes y recomendables para la resolución de cierto tipo de conflictos, con mayor número de casos resueltos cada año. Si las partes no llegan a un convenio y no desean programar otra sesión de mediación, entonces la mediación termina sin haber llegado a una resolución y las partes quedan en libertad de llevar el asunto ante el tribunal. confianza en la mediacion civil y mercantil De esta manera queda claro que al momento de establecer acuerdos sobre una situación conflictiva ya sea a nivel laboral, comercial o personal la mediación es un proceso mucho más rápido, efectivo y simple que las demandas judiciales, al permitir a los implicados buscar acuerdos en común por medio del diálogo y la conciliación. El ahorro en costes judiciales puede alcanzar hasta un 78%.

Esto puede ser beneficioso si las partes están tratando de mantener la confidencialidad. Por tanto, la reducción del tiempo en la mediación es “muy significativa”. Por otra parte se trabajarían las relaciones con los proveedores que básicamente se pueden desgranar en impagos, incumplimientos de contrato, ya sean en plazos, o en prescripciones, y demás discrepancias que surgen en la citada relación empresa-proveedor. Familiaries: disputas derivadas de la relación familiar como problemas con herencias, cuidado y atención a otras personas, conflictos de pareja… A estos se les suman otros casos susceptibles de mediación explicados por el CMICAV que puedes encontrar en el siguiente enlace. Nadie está obligado a mantenerse en el procedimiento de mediación ni a concluir un acuerdo. ¿Mediación obligatoria? Este procedimiento no es obligatorio, ya que este cualidad no se recoge en la Ley 5/2012, de 6 de julio de mediación en asuntos civiles y mercantiles.

En caso de no llegarse a un acuerdo, se puede seguir el cauce habitual para los casos de discriminación. Sin embargo, es una alternativa a los procesos judiciales que presenta una serie de beneficios como la rapidez, confidencialidad y menores costes, entre otros muchos. Es un win-win. La confidencialidad no se encuentra en otros procesos en los que las resoluciones judiciales son públicas. El mediador es regularmente un abogado o un juez retirado. La mayoría de las mediaciones son resueltas en una sola sesión, que normalmente dura entre una y cinco horas. ¿Dónde aplicaríamos la mediación y en que fases? Podemos recomendar una aplicación de la mediación en varias etapas, o con varios sesgos, la primera seria considerar una mediación preventiva en el ámbito interno de las empresas (intra-empresas) de esta forma podemos solventar los conflictos internos, conflictos interdepartamentales y conflictos en la gestión de los Recursos Humanos (laborales).

La Mediación aporta un importante número de beneficios a las partes implicadas en conflicto, entre las que encontramos las siguientes: Uno de los principales beneficios radica en que, son los propios implicados en el conflicto quienes tienen la herramienta de crear un acuerdo que se ajuste a sus necesidades. Tienen que asistir sin prejuicios y “preparadas”, a sabiendas de que se logrará una solución válida, siempre que muestren flexibilidad para aceptar soluciones que, aun no siendo las inicialmente pretendidas, sean suficientemente aceptables. ¿Sorprendido? Pues lo dice un organismo solvente, el Parlamento Europeo en un sesudo estudio de 2014. Piense que en un juicio, a ningún juez le preocupan sus emociones, y menos aún buscar soluciones válidas. Por último al llegar a una solución reconocida por las partes como justa y fruto del diálogo asistido por las técnicas de mediación, las partes consideran el acuerdo adaptado a la medida justa de sus necesidades lo que conlleva el fortalecimiento en el cumplimiento del mismo.

La confidencialidad de la mediación y de su contenido impide que los mediadores o las personas que participen en el procedimiento de mediación estén obligados a declarar o aportar documentación en un procedimiento judicial o en un arbitraje sobre la información y documentación derivada de un procedimiento de mediación o relacionada con el mismo, excepto: Cuando las partes de manera expresa y por escrito les dispensen del deber de confidencialidad. “No aconsejas desde el punto de vista legal, más bien haces preguntas para que los interesados puedan llegar a un acuerdo”, remarca. Puedes conseguir que tu acuerdo sea legal. En definitiva, el resultado no tiene ninguna de las rigideces de una sentencia judicial. Todo lo que se hable, diga o proponga durante el proceso de mediación es confidencial y no puede aportarse como prueba en caso de juicio posterior, si la mediación no finaliza con acuerdo.

Las “soluciones son más imaginativas porque no es un método encorsetado y son las partes las que ponen las soluciones”, de manera que se pueden encontrar mejores vías para resolver el conflicto, consiguiendo a la vez un mayor grado de satisfacción mutua al no ser impuesto por terceros, sino surgidos a raíz de la colaboración entre las partes a través del proceso de mediación. Con frecuencia, las mediaciones son menos costosas y consumidoras de tiempo que los litigios. la labor de los mediadores es casi de “psicólogo”. La Ley consagra el reconocimiento del legislador de que la mediación un medio de solución de conflictos absolutamente necesario y altamente ventajoso. El mediador ayudará a las partes a alcanzar un consenso, sin proporcionar consejo legal alguno. – Mediación mercantil: problemas entre socios especialmente. Hasta hace relativamente poco tiempo, la única forma de resolver los conflictos era a través del correspondiente juicio, sin olvidar la fórmula menos “popular” del arbitraje. Puede ser especialmente útil en casos como: Contratos Divorcios Disputas Laborales Disputas de verificación de Estado Asuntos de Negocios Familiares.

Cómo Funciona la Mediación Una tercera persona independiente, el mediador es seleccionado y convenido por ambas partes. Una vez ahí, típicamente, el mediador lleva a cabo la sesión conjunta sobre la disputa con ambas partes y revisar las reglas básicas para la mediación y explicarles cómo funciona el procedimiento. Cuando acudimos a la vía judicial, me refiero al ámbito civil y mercantil, las partes desde un inicio deben delimitar sus peticiones La Sentencia que se dicte otorgará o denegará las mismas, de manera que una parte ganará y otra perderá. Algunas partes prefieren no llevar a un abogado consigo a la sesión de mediación. “Ninguna información ofrecida en la mediación puede ser utilizada en un juicio”, Las pruebas de una mediación son nulas en cualquier juicio. mediación de conflictos La mediación mercantil permite a los gerentes controlar la situación de manera interna de forma tal que el conflicto no afecte la imagen de la empresa u organización, en especial si el personal o el departamento involucrado en el conflicto es considerado como prioritario para el futuro de la organización.

Decisiones que se pueden Trabajar e Implementar: Las personas que median sus diferencias son capaces de cuidar los detalles finos de implementación en vez de un acuerdo imparcial que puede no tomar en consideración las particularidades de la situación. Las soluciones acordadas pretenden que la relación se mantenga y sea de largo alcance: que no solo resuelvan el conflicto en lo inmediato, sino que ofrezcan un esquema aceptable de relación a largo plazo. El coste económico será menor que en los procesos judiciales. Las dos partes generalmente comparten los gastos de contratar un mediador. La infracción del deber de confidencialidad generará responsabilidad en los términos previstos en el ordenamiento jurídico.

El litigio puede ser extremadamente caro porque las partes tienen que pagar para las deposiciones, informes judiciales, así como los honorarios de los abogados asociados con el proceso de descubrimiento. Mediadores: ¿abogados, jueces o psicólogos? “El mediador estudia las mejores alternativas para favorecer a todas las partes implicadas”, Según explica este experto, la ventaja de la mediación es que no se tiene por qué hablar en términos jurídicos. ¿Qué es la mediación? “La mediación es un medio alternativo para la resolución de conflictos”. Esta obligación de confidencialidad, que pueden modificar de forma expresa y por escrito las partes, constituye otra de las ventajas de la mediación, puesto permite preservar la imagen y reputación de las empresas o particulares. ahorro en la mediación civil y mercantil Sin desgaste emocional en la mediación de conflictos Hay también un mayor desgaste emocional, personal y social. Las partes, asesoradas por sus abogados, con la ayuda del mediador, imparcial y neutral que facilitará el dialogo entre ellas, se autoresponsabilizan de solucionar la disputa, negocian y trabajan colaborativamente durante el proceso para construir una solución.

A nivel judicial, el proceso de resolución del conflicto escapa del alcance del gerente o director de la empresa, a menos que lo involucre directamente, ya que son las autoridades legales competentes quienes tendrán en sus manos la potestad de decidir sobre un asunto que se pudo haber sido resuelto a lo interno. La mediación es un proceso confidencial. Por ultimo llegamos a la gestión de conflictos con acreedores, pero qué duda cabe, que llegados a este punto, y habiendo solventado todos los conflictos anteriores, el conflicto con acreedores puede haberse diluido en gran medida, pues nuestra imagen como empresa “no-conflictuada” aporta mayores garantías de solvencia. Para ello los Tribunales deben contar con un Panel de mediadores que deberán haber acreditado sus conocimientos y experiencia en el Tribunal, mediadores que deberán asumir el compromiso de administrar las mediaciones en los casos en que proceda. Los infractores de la ley que se someten a la mediación pueden quedar impunes.

Finalmente, hay que señalar que los costes económicos son más reducidos que un proceso judicial o arbitral y se conocen desde el inicio del proceso. Frente a la vía judicial tradicional en el que un Tercero (el Juez) toma una decisión frente a los Hechos, Fundamentos de Derecho y Pruebas presentadas por las partes, que no siempre pueden ilustrarle completamente sobre el problema o cuestión que se está debatiendo o que pueden causar la ruptura definitiva y, en algunos casos traumática, de relaciones, la Mediación construye vías de comunicación entre las partes involucradas en el conflicto gracias a la intención de las mismas y al trabajo del Mediador, que facilita y suaviza las relaciones entre ellas y trata de alcanzar un acuerdo a la medida de ambas, acuerdo que además tendrá fuerza ejecutiva en la mayoría de casos, por lo que si una de las partes lo incumpliera, la otra podrá instar su ejecución ante el Tribunal correspondiente. La mediación evita largos y costosos procesos judiciales. Sin duda, es una opción que a todas luces interesa priorizar, ya no sólo por las ventajas económicas y temporales, también por el colapso de la justicia. Aunque cuenta con grandes ventajas económicas e incluso mejores soluciones que otros procesos legales, todavía no es un método muy popularizado.

Contratos comerciales, fusiones y adquisiciones, propiedad intelectual, marcas, conflictos laborales… El coste y los tIempos de este proceso son más elevados que en la mediación, pero menores que en los juzgados. Los juzgados están llenos de causas injustamente perdidas por no cumplir determinados trámites en el plazo fijado por la ley. Existe en nuestra sociedad una tendencia a negar o ignorar el conflicto, o afirmar que no es tuyo sino del otro. Lo que se decida va a misa. Por ejemplo, en países como Estados Unidos, el porcentaje de empresas que conseguían resultados positivos en la mediación empresarial es del 75% de las que optaban por esta vía. Cuando, mediante resolución judicial motivada, sea solicitada por los jueces del orden jurisdiccional penal. ¿Quién toma la decisión? Existen numerosos estudios que afirman que las decisiones que toman las personas por sí mismas, tienen un mayor grado de cumplimiento que si las toma un tercero ajeno. Precios y duración de la mediación.

Desde el momento que se inicia el juicio hasta el momento de la sentencia pueden pasar meses e incluso años, dependiendo del lugar, las normativas vigentes de la localidad o la eficiencia de los procesos judiciales que allí se sigan. Si no hay solución, acude a juicio. ¿Qué se requiere para afrontar con éxito un procedimiento de mediación? Recomendaciones Si el diálogo con la otra parte ha llegado a una situación de bloqueo, antes de decidirse por iniciar un litigio judicial es recomendable procurar la solución con la ayuda de un mediador, que en definitiva es un profesional preparado para asistir a las partes en dos facetas fundamentales: (1) por un lado, el control de las emociones como paso previo y necesario para (2) propiciar la generación de soluciones válidas. Con frecuencia, esto se negocia a través de los abogados. Esto implica que la decisión tomada puede que no sea satisfactoria para ninguna de las partes involucradas. Si es necesario, el convenio de mediación debe presentarse ante el tribunal local.

Facilita el cumplimiento voluntario de lo acordado. Y todo ciudadano tiene a su alcance la posibilidad de pedir una mediación ante casi cualquier tipo de situación o problema cotidiano, en el barrio, en la familia, en la asociación, en las relaciones económicas, en el trabajo, o en el centro educativo. En la ejecución del acuerdo también se consigue un mayor grado, puesto que “en otras formas las partes no se implican directamente en la resolución del conflicto y no hay problema en cumplir el acuerdo porque no te imponen una solución”.

En España todavía no está muy implantado a pesar de las ventajas que ofrece para las empresas en la resolución de diferentes casos y situaciones como conflictos con el personal de la compañía, entre los propios departamentos de la misma, problemas con proveedores o clientes, compañías de un mismo sector, por competencia desleal o conflictos derivados o relacionados con la propiedad industrial e intelectual, entre otros, aparte de perfilarse como una herramienta útil para las empresas familiares en las que las relaciones interpersonales entre sus miembros, a veces, son difíciles llegando incluso a poner en riesgo la continuidad y viabilidad de la sociedad empresarial. Formación, formación, formación: La tercera ventaja que se obtiene es que la formación en Mediación que realicemos además de permitirnos ejercer e inscribirnos en el Registro de Mediadores, nos proporcionará también herramientas de negociación y habilidades muy útiles para nuestro desarrollo, tanto profesional como personal, y nuestro día a día. Por el contrario casi siempre al no sentirse conforme con la decisión judicial se acude a una contra demanda o apelación que alarga más el conflicto.

Como describíamos, el conflicto debe ser solventado de la forma más rápida posible, antes de que como la gangrena invada otros órganos vitales en la empresa, por lo que en este sentido a la mediación la podemos considerar el “antibiótico” del conflicto, el agente que aísla la infección que supone el conflicto en el entorno empresarial y que corta su expansión evitando así que otros órganos empresariales se infecten.

El juez “impondrá” soluciones (sentencias) de acuerdo con la ley para los hechos que se le presentan. La Diferencia entre Mediación y Arbitraje Mediación es un proceso en el cual una tercera persona neutral ayuda las partes que disputan a llegar a un acuerdo mutuo, pero no tiene autoridad para hacer una decisión obligada. La mediación puede ser una pérdida de tiempo y recursos, si una de las partes no tiene la intención de llegar a un compromiso. Neutralidad Las actuaciones de mediación se desarrollarán de forma que permitan a las partes en conflicto alcanzar por sí mismas un acuerdo de mediación, actuando el mediador de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley. Varias son las importantes ventajas de la mediación que, sin embargo, la gran mayoría de la ciudadanía desconoce todavía: Menor coste económico En primer lugar una mediación exitosa ante cualquier tipo de litigio siempre será la alternativa más económica que la opción de acudir directamente al costoso proceso judicial, más aún ahora con el pago de tasas judiciales, o arriesgando la condena en costas entre otros importantes gastos.

Nuevos clientes: La segunda ventaja es que nos abrirá la posibilidad de captar nuevos clientes, bien por la publicidad que nos ofrece estar en el Registro de Mediadores o bien por designación. También se mejora la imagen y la reputación”. – Mediación intergeneracional: problemas de convivencia, conflictos entre hermanos para cuidar a unos padres dependientes etc. La mediación es tan exitosa como la buena fe ofrecida por los participantes. En ese caso, usted puede revisar el convenio de mediación con su abogado antes de firmarlo. Decisiones que Aguantan: Acuerdos por mediación tienden a durar a través del tiempo, debido a la participación de las partes en su envolvimiento y en sus acuerdos. Los resumimos así: Cómo resolver conflictos sin juicio a través de la mediación En primer lugar, la confidencialidad del proceso impuesta por la ley al mediador.

Por su parte, las partes que optan por la mediación tienen que estar predispuestas al diálogo y a la concesión, para lograr el acuerdo. De media, suelen durar entre seis y ocho meses y las tarifas van en función del importe de las reclamaciones, la complejidad y las horas. Mayor Grado de Control y Resultado Predecible: Las personas que negocian sus propios acuerdos tienen mas control sobre el resultado de la disputa que aquellos que van a un litigio o utilizan arbitraje para su disputa. Esto no ocurre durante la mediación. En cualquier momento las partes pueden abandonar el mismo y acudir a vía judicial o arbitral, rápido, suele durar entre 2-3 meses, incluso hay contiendas mercantiles que se resuelven en días, flexible, puesto el mediador acuerda con las partes cuando se efectuaran las sesiones. El siguiente paso es llegar al lugar escogido para la mediación. Si bien, dado que la máxima de la mediación es llegar a un acuerdo voluntario, el grado de cumplimiento es muy superior al de las sentencias judiciales.

En un juicio o tribunal difícilmente la parte afectada con el resultado tendrá una perspectiva positiva del proceso vivido. Mejora las relaciones, en vez de destruirlas. Existen diferentes organismos, independientes o bajo el amparo de la administración pública, incluso con la participación de organizaciones empresariales y sindicatos, que ofrecen estos servicios. Finalmente, otra ventaja es que se produce un aprendizaje para solucionar conflictos futuros con nuevas dinámicas basadas en la cooperación y la colaboración, consiguiendo mejorar la comunicación y relación entre ambas partes. mediacion de los conflictos ahorra tiempo Ahorro de recursos en el proceso de mediación de conflictos Otra de las ventajas de la mediación sobre los tribunales es el ahorro de recursos tanto financieros como humanos: En la mediación se habla de las partes involucradas y el mediador, mientras que en tribunales se debe financiar la labor de abogados, jueces, fiscales, y demás funcionarios que resultan involucrados de manera indirecta en el caso.

Por otro lado, a menudo existe un prejuicio por alguna de las partes en conflicto, o por todas, de que el acuerdo es imposible. Es un método que proporciona resultados mucho más rápidos que la vía judicial, además de ser bastante más económico. Se trata de validar tu acuerdo por medio de notario. El proceso de mediación consiste en la colaboración de varias partes enfrentadas para alcanzar un acuerdo que resuelva un conflicto mutuo. Hay ventajas y desventajas de la Mediación. De esta forma nos encontramos con la siguiente ventaja común, que es la disminución de los tiempos en la resolución de los conflictos. En todos los casos encontramos una primera ventaja diferencial que es la del fortalecimiento o restauración de la relación entre las partes. CONCILIACIÓN: El sistema es el mismo que en la mediación, pero en este caso el tercero sí propone un acuerdo. Un mediador podría empujar, estimular y halagar, pero no puede dirigir, esto es, decirle a las partes que hacer o que decisiones tomar.

Estos son algunos de los campos del ámbito civil en los que iniciar un proceso de mediación puede ser la mejor solución: Amistad y convicencia: conflictos en los que la relación entre las partes es una relación de amistad o comparte un mismo espacio de convivencia. explica algunos de los ámbitos en los que está más extendida: – Ámbito familiar: separación o divorcio principalmente. La mediación constituye una herramienta ágil y eficaz para resolver la mayoría de conflictos. En un juicio es el juez quien resuelve el conflicto, y en el arbitraje el árbitro designado. Interviene un árbitro que impone un laudo. Precisamente, si tu disputa es por una cuantía pequeña, claramente tienes que optar por esta vía. Vecindad y comunidad de vecinos: Situaciones que se originan por la relación de vecindad, como la desatención del espacio común, molestias, obras… Espacio Público: conflictos que surgen en el espacio público y comunitario.

Otra de la grandes ventajas es que, con este método, las empresas ganan en competitividad puesto que “se salvaguarda la confidencialidad sin que llegue a trascender un problema, por ejemplo, de liquidez o que un proveedor le reclame, lo que podría generar que otro proveedor dejase de suministrarle si la información trasciende. Si hemos entrado en una relación “conflictuada” y no tenemos buenas relaciones con cada uno de los miembros implicados en las relaciones empresariales (socios, empleados, proveedores, clientes, etc.), nuestra actividad empresarial se resiente profundamente, y no solo por el deterioro particular en uno de los ámbitos, sino porque la empresa es una organización plural, si uno de sus aspectos falla, repercute en el resto de forma inequívoca. Por qué Escoger una Mediación Que Tipos de Disputas pueden ser Mediadas Cómo Funciona la Mediación Cómo Comenzar una Mediación La Diferencia Entre Mediación y Arbitraje El Costo de una Mediación Los Límites de una Mediación Por qué Escoger una Mediación Mientras que la mediación no puede garantizar resultados específicos, hay tendencias que son características de la mediación.

Confidencialidad El procedimiento de mediación y la documentación utilizada en el mismo es La obligación de confidencialidad se extiende al mediador, que quedará protegido por el secreto profesional, a las instituciones de mediación y a las partes intervinientes de modo que no podrán revelar la información que hubieran podido obtener derivada del procedimiento. Esta modalidad, nacida en Estados Unidos en los años sesenta, llegaría a Inglaterra dos décadas más tarde, expandiéndose a partir de los noventa por el resto de Europa. La Mediación no pretende sustituir a los Tribunales como vía de resolución de conflictos sino complementarlos, manteniéndose éstos como garante último de la Justicia y ofreciendo al ciudadano un sistema alternativo que ofrece rapidez, efectividad, flexibilidad y un menor coste económico y emocional, y que mantiene la posibilidad de acudir a la vía judicial si no fuera posible resolver el conflicto mediante Mediación.

Primero, usted y la otra parte deben convenir en participar en una mediación y acordar quién mediará la disputa. Dependerá de las actuaciones procesales que el devenir del juicio depare y también, por qué no decirlo, del atasco del juzgado. El internet tiene muchos sitios con información de ayuda sobre mediación. El procedimiento además de más rápido y menos costoso, tanto económica como personalmente, permite a las partes controlar la solución al ser ellas quienes han de arreglar sus diferencias con ayuda de un tercero neutral, objetivo e imparcial y de manera confidencial y voluntaria, lo que favorece que su relación continúe en el futuro. Piensan que su caso es demasiado inusual y que no podrá resolverse “por las buenas”. En el caso de que la mediación finalice con acuerdo, todas las partes estarán satisfechas y se sentirán ganadoras. Hay un número de maneras para localizar un mediador: Algunos abogados, incluyendo abogados, proveen servicios de mediación. Ello es distinto en un proceso de mediación.

Los conflictos se resuelven en una media de 88 días, frente a los 548 de media que necesita la resolución judicial La mediación, como modalidad alternativa de solución de conflictos, puede llegar a soluciones menos traumáticas que el dilatado tiempo que se invierte en el proceso y el acuerdo a que se llega siempre será menos duro que la resolución judicial que se apoya exclusivamente en la razonada aplicación de la norma jurídica En su próxima disputa, usted puede estar intrigado con la idea de la mediación, en lugar del litigio. ¿Cuáles son las ventajas de la mediación respecto al juicio? Las ventajas que aporta la mediación respecto al juicio son consecuencia de los principios informadores de la mediación establecidos en la ley. Además, al tratarse de un procedimiento voluntario, cualquiera de los intervinientes puede darlo por finalizado en cualquier momento. El principal impulso a la mediación en asuntos civiles y mercantiles se debe a la ley 5/2012 de 6 de Julio de 2012, fruto de la transposición de la Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo.

Además, se consigue un mayor porcentaje de éxito que con los sistemas tradicionales. La mediación empresarial es un método que en países como Estados Unidos o bien en Inglaterra se ha utilizado desde los años 70. Aún si un mediador no provee información legal, bastantes clientes pueden, de todas maneras, beneficiarse de los consejos individuales legales, representación en la mediación, y/o entrenamiento de negociación de su propio abogado.

Al contrario de lo que ocurre generalmente con los tribunales de justicia, el proceso de mediación es privado, y la información que se utiliza, asi como los arreglos a los que se llega, es materia confidencial, lo que puede resultar altamente atractivo para muchas personas. – Mediación vecinal: insultos, juntas subidas de tono, enfrentamientos… Se puede implementar la mediación solicitando la intervención de un especialista o mediador que mantendrá la situación al margen de los demás asuntos empresariales. Los acuerdos de mediación se alcanzan con menor complejidad procesal que las sentencias judiciales.

Dirigido por un equipo de reconocido prestigio, nuestro gabinete está integrado por profesionales con formación específica en técnicas de resolución de conflictos, negociación y mediación y que cuentan con una dilatada experiencia en el mundo jurídico, económico-empresarial y de la mediación y el arbitraje. Del mismo modo, las mediaciones pueden ser programadas en base a la conveniencia de las partes y los mediadores, que elimina la necesidad de esperar en una larga lista de casos. Confidencialidad Este es uno de los principios esenciales de la mediación, es decir, la información y documentación que se facilite en las sesiones de mediacion queda salvaguardada y no podrá ser desvelada, con lo que en todo caso intentar la mediación, incluso si fracasa, no nos conllevará perjuicios. Si las partes están de acuerdo en la mediación vinculante, entonces sería muy difícil tener la decisión de dejar de lado si surgen hechos relevantes adicionales más adelante que podría haber influido en el resultado de la controversia.

En algunas jurisdicciones, las partes pueden llegar a un convenio parcial y decidir litigar cualquier otro punto remanente o pueden llegar a un convenio temporal en el que acuerden y decidan litigar cualquier asunto remanente o pueden llegar a un convenio temporal en el que acuerden tratar el convenio de mediación propuesto durante cierto tiempo y después volver a considerarlo. Pero, aparte de ser un método que se adapta a múltiples situaciones y a cualquier empresa, con independencia de su sector de actividad, la mediación empresarial presenta otra serie de ventajas. Es la vía habitual para los conflictos entre empresa y trabajador, para evitar la demanda judicial. El resultado es que ello impide que se legisle con la rapidez necesaria para lograr un ordenamiento jurídico flexible, es decir que el buen éxito de la mediación podría afectar al sistema de impartición de justicia, haciendolo más obsoleto e inadecuado para las nuevas situaciones.

El mediador le pide a las partes que preparen una declaración escrita en el cual ellos despliegan su versión de la disputa. Los efectos de un acuerdo en mediación son plenamente legales, y además, si las partes deciden elevarlo a escritura pública, lo dotan de fuerza ejecutiva. En consecuencia, es importante que usted contrate un abogado que tenga experiencia en la representación de clientes que hayan recurrido a la mediación. Estas son sólo algunas de las ventajas, pero existen otras, como la reducida carga emocional que tiene la mediación o su carácter conciliador, entre otras, Hoy día la Mediación se empieza a constituir como una alternativa sólida al proceso judicial, especialmente en un momento como el presente en que la agilidad de resolver un conflicto mediante mediación supone una clara ventaja frente a la vía judicial. Se trata de un esfuerzo legal por adaptar a nuestro país no sólo a los tiempos que corren, sino también a los países de la Unión Europea, Por otro lado, representa un acercamiento a los países anglosajones –Estados Unidos y Reino Unido- que gozan de mayor tradición.

Además, y más importante, las partes en conflicto salen siempre ganando en caso de acuerdo ya que no hay vencedores ni vencidos, frente al juicio, que siempre deja un perdedor. Además, es un método muy flexible puesto que el proceso se puede adaptar a cada conflicto frente a los procesos tradicionales de resolución “que son más estandarizados y encorsetados”, La mediación empresarial es también más económica. En este practicograma descubrirás las ventajas de la mediación legal. La información es siempre confidencial. ¿Por qué no se usa la mediación más a menudo? Pero claro, si todo es tan bonito, ¿cuál es la razón por la que normalmente no se acude a mediación para resolver los conflictos? ¿Por qué se sigue prefiriendo el juicio? La principal razón estriba en el desconocimiento de este sistema por parte de la ciudadanía, -aunque hay avances y ya está empezando a conocerse en materia de consumo y asuntos de familia (divorcios, guarda legal de hijos, etc)-.

Esto no es diferente en este caso. Los beneficios de la mediación para resolver conflictos beneficios mediación La mediación está adquiriendo importancia en la resolución de conflictos. No hay ganadores ni perdedores, hay conflictos resueltos En la mediación todas las partes ganan pues el acuerdo buscado se basa en la satisfacción de ambas partes, evitando así el resentimiento propio de los procesos judiciales y poniendo fin así, de manera más profunda y duradera, a la controversia suscitada. Este método se recomienda en aquellos casos en los que la relación entre las partes se vaya a prolongar en el tiempo o en los que la solución jurídica sea compleja. La mediación resulta un 72% más barata y es 5 veces más rápida que la justicia ordinaria. Se busca el consenso.

Tanto si es Intra o Extrajudicial, aunque la mediación se aplica a las diferentes jurisdicciones: Civil, Mercantil, Familiar, Penal, Social y Contencioso-Administrativo…

La mayor parte de los que leemos o participamos en esta Tribuna somos actuales o futuros profesionales del ámbito jurídico y/o económico, por lo que el campo que se nos presenta más cercano e interesante es el Civil-Mercantil. Esto le permitirá expresarse con las cartas boca arriba, con claridad y transparencia, tanto en las reuniones con el mediador en común como en privado, sin pensar en estrategias que se tendrían en cuenta en caso de juicio. Existen una serie de procedimientos o protocolos legales que condicionan la duración del juicio. La mediación es un eficiente proceso que ahorra tiempo y dinero. Como Comenzar una Mediación El primer paso en una mediación es seleccionar el mediador. Cada proceso de mediación es distinto. Esto, unido a su falta de regulación legal en España hasta el año 2012, ha provocado que el sistema haya gozado de poca tradición en nuestro país. “Resulta menos costoso que un litigio y el arbitraje”, además de “ahorrar también tiempo porque se suele encontrar una solución en un plazo máximo de tres meses, realizándose una media de entre 4 y 6 sesiones de media”.


Ley mediación:

Sumario

PREÁMBULO
TÍTULO I. Disposiciones generales
Artículo 1 Concepto
Artículo 2 Ámbito de aplicación
Artículo 3 Mediación en conflictos transfronterizos
Artículo 4 Efectos de la mediación sobre los plazos de prescripción y caducidad
Artículo 5 Las instituciones de mediación
TÍTULO II. Principios informadores de la mediación
Artículo 6 Voluntariedad y libre disposición
Artículo 7 Igualdad de las partes e imparcialidad de los mediadores
Artículo 8 Neutralidad
Artículo 9 Confidencialidad
Artículo 10 Las partes en la mediación
TÍTULO III. Estatuto del mediador
Artículo 11 Condiciones para ejercer de mediador
Artículo 12 Calidad y autorregulación de la mediación
Artículo 13 Actuación del mediador
Artículo 14 Responsabilidad de los mediadores
Artículo 15 Coste de la mediación
TÍTULO IV. Procedimiento de mediación
Artículo 16 Solicitud de inicio
Artículo 17 Información y sesiones informativas
Artículo 18 Pluralidad de mediadores
Artículo 19 Sesión constitutiva
Artículo 20 Duración del procedimiento
Artículo 21 Desarrollo de las actuaciones de mediación
Artículo 22 Terminación del procedimiento
Artículo 23 El acuerdo de mediación
Artículo 24 Actuaciones desarrolladas por medios electrónicos
TÍTULO V. Ejecución de los acuerdos
Artículo 25 Formalización del título ejecutivo
Artículo 26 Tribunal competente para la ejecución de los acuerdos de mediación
Artículo 27 Ejecución de los acuerdos de mediación transfronterizos
DISPOSICIONES ADICIONALES
Disposición adicional primera Reconocimiento de instituciones o servicios de mediación
Disposición adicional segunda Impulso a la mediación
Disposición adicional tercera Escrituras públicas de formalización de acuerdos de mediación
Disposición adicional cuarta Igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad
DISPOSICIONES DEROGATORIAS
Disposición derogatoria
DISPOSICIONES FINALES
Disposición final primera Modificación de la Ley 2/1974, de 13 de febrero, de Colegios Profesionales
Disposición final segunda Modificación de la Ley 3/1993, de 22 de marzo, Básica de las Cámaras Oficiales de Comercio, Industria y Navegación
Disposición final tercera Modificación de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil
Disposición final cuarta Modificación de la Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales
Disposición final quinta Título competencial
Disposición final sexta Incorporación de normas de la Unión Europea
Disposición final séptima Procedimiento simplificado de mediación por medios electrónicos para reclamaciones de cantidad
Disposición final octava Desarrollo reglamentario del control del cumplimiento de los requisitos de la mediación exigidos en la Ley
Disposición final novena Evaluación de las medidas adoptadas por la presente Ley
Disposición final décima Entrada en vigor

Ley 5/2012, 6 julio, rectificada por Corrección de errores («B.O.E.» 26 julio).
Véase el R.D. 980/2013, de 13 de diciembre, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles («B.O.E.» 27 diciembre).

JUAN CARLOS I REY DE ESPAÑA

A todos los que la presente vieren y entendieren.

Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado y Yo vengo en sancionar la siguiente ley.
PREÁMBULO
I

Una de las funciones esenciales del Estado de Derecho es la garantía de la tutela judicial de los derechos de los ciudadanos. Esta función implica el reto de la implantación de una justicia de calidad capaz de resolver los diversos conflictos que surgen en una sociedad moderna y, a la vez, compleja.

En este contexto, desde la década de los años setenta del pasado siglo, se ha venido recurriendo a nuevos sistemas alternativos de resolución de conflictos, entre los que destaca la mediación, que ha ido cobrando una importancia creciente como instrumento complementario de la Administración de Justicia.

Entre las ventajas de la mediación es de destacar su capacidad para dar soluciones prácticas, efectivas y rentables a determinados conflictos entre partes y ello la configura como una alternativa al proceso judicial o a la vía arbitral, de los que se ha de deslindar con claridad. La mediación está construida en torno a la intervención de un profesional neutral que facilita la resolución del conflicto por las propias partes, de una forma equitativa, permitiendo el mantenimiento de las relaciones subyacentes y conservando el control sobre el final del conflicto.
II

A pesar del impulso que en los últimos años ha experimentado en España, en el ámbito de las Comunidades Autónomas, hasta la aprobación del Real Decreto-ley 5/2012 se carecía de una ordenación general de la mediación aplicable a los diversos asuntos civiles y mercantiles, al tiempo que asegurara su conexión con la jurisdicción ordinaria, haciendo así efectivo el primero de los ejes de la mediación, que es la desjudicialización de determinados asuntos, que pueden tener una solución más adaptada a las necesidades e intereses de las partes en conflicto que la que podría derivarse de la previsión legal.

La mediación, como fórmula de autocomposición, es un instrumento eficaz para la resolución de controversias cuando el conflicto jurídico afecta a derechos subjetivos de carácter disponible. Como institución ordenada a la paz jurídica, contribuye a concebir a los tribunales de justicia en este sector del ordenamiento jurídico como un último remedio, en caso de que no sea posible componer la situación por la mera voluntad de las partes, y puede ser un hábil coadyuvante para la reducción de la carga de trabajo de aquéllos, reduciendo su intervención a aquellos casos en que las partes enfrentadas no hayan sido capaces de poner fin, desde el acuerdo, a la situación de controversia.

Asimismo, esta Ley incorpora al Derecho español la Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2008, sobre ciertos aspectos de la mediación en asuntos civiles y mercantiles. Sin embargo, su regulación va más allá del contenido de esta norma de la Unión Europea, en línea con la previsión de la disposición final tercera de la Ley 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifica el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio, en la que se encomendaba al Gobierno la remisión a las Cortes Generales de un proyecto de ley sobre mediación.

La Directiva 2008/52/CE se limita a establecer unas normas mínimas para fomentar la mediación en los litigios transfronterizos en asuntos civiles y mercantiles. Por su lado, la regulación de esta norma conforma un régimen general aplicable a toda mediación que tenga lugar en España y pretenda tener un efecto jurídico vinculante, si bien circunscrita al ámbito de los asuntos civiles y mercantiles y dentro de un modelo que ha tenido en cuenta las previsiones de la Ley Modelo de la CNUDMI sobre Conciliación Comercial Internacional de 24 de junio de 2002.

Precisamente, el transcurso del plazo de incorporación al ordenamiento jurídico español de la Directiva 2008/52/CE, que finalizó el 21 de mayo de 2011, justificó el recurso al real decreto-ley, como norma adecuada para efectuar esa necesaria adaptación de nuestro Derecho, con lo que se puso fin al retraso en el cumplimiento de esta obligación, con las consecuencias negativas que comporta para los ciudadanos y para el Estado por el riesgo de ser sancionado por las instituciones de la Unión Europea.

Las exclusiones previstas en la presente norma no lo son para limitar la mediación en los ámbitos a que se refieren sino para reservar su regulación a las normas sectoriales correspondientes.
III

El modelo de mediación se basa en la voluntariedad y libre decisión de las partes y en la intervención de un mediador, del que se pretende una intervención activa orientada a la solución de la controversia por las propias partes. El régimen que contiene la Ley se basa en la flexibilidad y en el respeto a la autonomía de la voluntad de las partes, cuya voluntad, expresada en el acuerdo que la pone fin, podrá tener la consideración de título ejecutivo, si las partes lo desean, mediante su elevación a escritura pública. En ningún caso pretende esta norma encerrar toda la variedad y riqueza de la mediación, sino tan sólo sentar sus bases y favorecer esta alternativa frente a la solución judicial del conflicto. Es aquí donde se encuentra, precisamente, el segundo eje de la mediación, que es la deslegalización o pérdida del papel central de la ley en beneficio de un principio dispositivo que rige también en las relaciones que son objeto del conflicto.

La figura del mediador es, de acuerdo con su conformación natural, la pieza esencial del modelo, puesto que es quien ayuda a encontrar una solución dialogada y voluntariamente querida por las partes. La actividad de mediación se despliega en múltiples ámbitos profesionales y sociales, requiriendo habilidades que en muchos casos dependen de la propia naturaleza del conflicto. El mediador ha de tener, pues, una formación general que le permita desempeñar esa tarea y sobre todo ofrecer garantía inequívoca a las partes por la responsabilidad civil en que pudiese incurrir.

Igualmente, la Ley utiliza el término mediador de manera genérica sin prejuzgar que sea uno o varios.

Se tiene presente el papel muy relevante en este contexto de los servicios e instituciones de mediación, que desempeñan una tarea fundamental a la hora de ordenar y fomentar los procedimientos de mediación.

Corolario de esta regulación es el reconocimiento del acuerdo de mediación como título ejecutivo, lo que se producirá con su ulterior elevación a escritura pública, cuya ejecución podrá instarse directamente ante los tribunales. En la regulación del acuerdo de mediación radica el tercer eje de la mediación, que es la desjuridificación, consistente en no determinar de forma necesaria el contenido del acuerdo restaurativo o reparatorio.

El marco flexible que procura la Ley pretende ser un aliciente más para favorecer el recurso a la mediación, de tal forma que no tenga repercusión en costes procesales posteriores ni se permita su planteamiento como una estrategia dilatoria del cumplimiento de las obligaciones contractuales de las partes. Así se manifiesta en la opción de la suspensión de la prescripción cuando tenga lugar el inicio del procedimiento frente a la regla general de su interrupción, con el propósito de eliminar posibles desincentivos y evitar que la mediación pueda producir efectos jurídicos no deseados.

La presente Ley se circunscribe estrictamente al ámbito de competencias del Estado en materia de legislación mercantil, procesal y civil, que permiten articular un marco para el ejercicio de la mediación, sin perjuicio de las disposiciones que dicten las Comunidades Autónomas en el ejercicio de sus competencias.

Con el fin de facilitar el recurso a la mediación, se articula un procedimiento de fácil tramitación, poco costoso y de corta duración en el tiempo.
IV

El articulado de esta Ley se estructura en cinco títulos.

En el título I, bajo la rúbrica «Disposiciones generales», se regula el ámbito material y espacial de la norma, su aplicación a los conflictos transfronterizos, los efectos de la mediación sobre los plazos de prescripción y caducidad, así como las instituciones de mediación.

El título II enumera los principios informadores de la mediación, a saber: el principio de voluntariedad y libre disposición, el de imparcialidad, el de neutralidad y el de confidencialidad. A estos principios se añaden las reglas o directrices que han de guiar la actuación de las partes en la mediación, como son la buena fe y el respeto mutuo, así como su deber de colaboración y apoyo al mediador.

El título III contiene el estatuto mínimo del mediador, con la determinación de los requisitos que deben cumplir y de los principios de su actuación. Para garantizar su imparcialidad se explicitan las circunstancias que el mediador ha de comunicar a las partes, siguiéndose en esto el modelo del Código de conducta europeo para mediadores.

El título IV regula el procedimiento de mediación. Es un procedimiento sencillo y flexible que permite que sean los sujetos implicados en la mediación los que determinen libremente sus fases fundamentales. La norma se limita a establecer aquellos requisitos imprescindibles para dar validez al acuerdo que las partes puedan alcanzar, siempre bajo la premisa de que alcanzar un acuerdo no es algo obligatorio, pues, a veces, como enseña la experiencia aplicativa de esta institución, no es extraño que la mediación persiga simplemente mejorar relaciones, sin intención de alcanzar un acuerdo de contenido concreto.

Finalmente, el título V establece el procedimiento de ejecución de los acuerdos, ajustándose a las previsiones que ya existen en el Derecho español y sin establecer diferencias con el régimen de ejecución de los acuerdos de mediación transfronterizos cuyo cumplimiento haya de producirse en otro Estado; para ello se requerirá su elevación a escritura pública como condición necesaria para su consideración como título ejecutivo.
V

Las disposiciones finales cohonestan la regulación con el encaje de la mediación con los procedimientos judiciales.

Se reforman, así, la Ley 3/1993, de 22 de marzo, Básica de las Cámaras Oficiales de Comercio, Industria y Navegación, y la Ley 2/1974, de 13 de febrero, de Colegios Profesionales, para incluir entre sus funciones, junto al arbitraje, la mediación, permitiendo así su actuación como instituciones de mediación.

Se operan también una serie de modificaciones de carácter procesal que facilitan la aplicación de la mediación dentro del proceso civil. Se regula así la facultad de las partes para disponer del objeto del juicio y someterse a mediación, así como la posibilidad de que sea el juez el que invite a las partes a llegar a un acuerdo y, a tal fin, se informen de la posibilidad de recurrir a la mediación. Se trata de una novedad que, dentro del respeto a la voluntad de las partes, trata de promover la mediación y las soluciones amistosas de los litigios. Por otro lado, se prevé la declinatoria como remedio frente al incumplimiento de los pactos de sometimiento a mediación o frente a la presentación de una demanda estando en curso la misma.

La modificación de la Ley de Enjuiciamiento Civil comprende, por último, la de los preceptos necesarios para la inclusión del acuerdo de mediación dentro de los títulos que dan derecho al despacho de la ejecución.

Con estas modificaciones se articula la adecuada interrelación entre la mediación y el proceso civil, reforzando la eficacia de esta institución.
VI

Por último, esta Ley reforma la Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales, con el objetivo de dar satisfacción a las legítimas expectativas de los estudiantes de Derecho que, en el momento de la publicación de aquella Ley, se encontraban matriculados en sus estudios universitarios y, como consecuencia de la publicación de la misma, ven completamente alteradas las condiciones de acceso a las profesiones de abogado y procurador.

Con arreglo a la Ley 34/2006, para obtener el título profesional de abogado o procurador de los tribunales es necesario, además de estar en posesión del título universitario de licenciado en Derecho o del correspondiente título de grado, probar su capacitación profesional mediante la superación de la correspondiente formación especializada y de carácter oficial que se adquiere a través de cursos de formación acreditados por el Ministerio de Justicia y el Ministerio de Educación, así como superar una posterior evaluación.

La modificación que se aprueba es congruente con la exposición de motivos de la propia Ley 34/2006, que declara como objetivo no quebrar «las expectativas actuales de los estudiantes de la licenciatura o grado en Derecho». Sin embargo, la vacatio legis de cinco años que fijó inicialmente la Ley se ha revelado insuficiente para dar satisfacción a un colectivo de estudiantes que no han podido completar sus estudios en dicho periodo de cinco años. Se trataría de resolver problemas de los estudiantes que se matricularon en licenciaturas de Derecho con anterioridad al 31 de octubre de 2006, momento en el que no se exigían los títulos profesionales para el ejercicio de las profesiones de abogado y procurador y que no han podido finalizar sus estudios en el citado plazo. Por una omisión no querida del legislador, dichos estudiantes sufren una discriminación, puesto que se quiebran las expectativas legítimas que tenían en el momento en el que comenzaron a cursar sus estudios en Derecho. Pero, además, se aprovecha la ocasión para reconocer un régimen especial de acceso al ejercicio profesional para los licenciados en Derecho, cualquiera que sea el momento en que inicien o finalicen sus estudios, atendiendo de este modo a diversas iniciativas planteadas en sede parlamentaria.

Por otra parte, se contempla la situación de los poseedores de títulos extranjeros susceptibles de homologación al título español de licenciado en Derecho, mediante la introducción de una nueva disposición adicional que permite acceder a las profesiones jurídicas a quienes hubiesen iniciado el procedimiento de homologación antes de la entrada en vigor de la Ley.

La futura modificación contemplará la expedición de los títulos profesionales por parte del Ministerio de Justicia.

Además, para acabar con la incertidumbre generada por el apartado 3 de la disposición transitoria única de la citada Ley 34/2006, se introduce una mejora técnica en la redacción aclarando que no es necesario estar en posesión del título de licenciado o grado en Derecho, sino que basta estar en condiciones de obtenerlo, es decir, no es necesario estar en la posesión material del título, sino haber concluido los estudios cuando entra en vigor la Ley. Con ello se salvaguardan los derechos de los licenciados que habiendo finalizado sus estudios, por el retraso o descuido en la solicitud de los títulos a las universidades queden excluidos del ámbito de la disposición transitoria de la Ley.
TÍTULO I

Disposiciones generales

Artículo 1 Concepto

Se entiende por mediación aquel medio de solución de controversias, cualquiera que sea su denominación, en que dos o más partes intentan voluntariamente alcanzar por sí mismas un acuerdo con la intervención de un mediador.

Artículo 2 Ámbito de aplicación

1. Esta Ley es de aplicación a las mediaciones en asuntos civiles o mercantiles, incluidos los conflictos transfronterizos, siempre que no afecten a derechos y obligaciones que no estén a disposición de las partes en virtud de la legislación aplicable.

En defecto de sometimiento expreso o tácito a esta Ley, la misma será aplicable cuando, al menos, una de las partes tenga su domicilio en España y la mediación se realice en territorio español.

2. Quedan excluidos, en todo caso, del ámbito de aplicación de esta Ley:

a) La mediación penal.
b) La mediación con las Administraciones públicas.
c) La mediación laboral.
d) La mediación en materia de consumo.

Artículo 3 Mediación en conflictos transfronterizos

1. Un conflicto es transfronterizo cuando al menos una de las partes está domiciliada o reside habitualmente en un Estado distinto a aquél en que cualquiera de las otras partes a las que afecta estén domiciliadas cuando acuerden hacer uso de la mediación o sea obligatorio acudir a la misma de acuerdo con la ley que resulte aplicable. También tendrán esta consideración los conflictos previstos o resueltos por acuerdo de mediación, cualquiera que sea el lugar en el que se haya realizado, cuando, como consecuencia del traslado del domicilio de alguna de las partes, el pacto o algunas de sus consecuencias se pretendan ejecutar en el territorio de un Estado distinto.

2. En los litigios transfronterizos entre partes que residan en distintos Estados miembros de la Unión Europea, el domicilio se determinará de conformidad con los artículos 59 y 60 del Reglamento (CE) n.º 44/2001 del Consejo, de 22 de diciembre de 2000, relativo a la competencia judicial, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones judiciales en materia civil y mercantil.

Artículo 4 Efectos de la mediación sobre los plazos de prescripción y caducidad

La solicitud de inicio de la mediación conforme al artículo 16 suspenderá la prescripción o la caducidad de acciones desde la fecha en la que conste la recepción de dicha solicitud por el mediador, o el depósito ante la institución de mediación en su caso.

Si en el plazo de quince días naturales a contar desde la recepción de la solicitud de inicio de la mediación no se firmara el acta de la sesión constitutiva prevista en el artículo 19, se reanudará el cómputo de los plazos.

La suspensión se prolongará hasta la fecha de la firma del acuerdo de mediación o, en su defecto, la firma del acta final, o cuando se produzca la terminación de la mediación por alguna de las causas previstas en esta Ley.

Artículo 5 Las instituciones de mediación

1. Tienen la consideración de instituciones de mediación las entidades públicas o privadas, españolas o extranjeras, y las corporaciones de derecho público que tengan entre sus fines el impulso de la mediación, facilitando el acceso y administración de la misma, incluida la designación de mediadores, debiendo garantizar la transparencia en la referida designación. Si entre sus fines figurase también el arbitraje, adoptarán las medidas para asegurar la separación entre ambas actividades.

La institución de mediación no podrá prestar directamente el servicio de mediación, ni tendrá más intervención en la misma que la que prevé esta Ley.

Las instituciones de mediación darán a conocer la identidad de los mediadores que actúen dentro de su ámbito, informando, al menos, de su formación, especialidad y experiencia en el ámbito de la mediación a la que se dediquen.

2. Estas instituciones podrán implantar sistemas de mediación por medios electrónicos, en especial para aquellas controversias que consistan en reclamaciones dinerarias.

3. El Ministerio de Justicia y las Administraciones públicas competentes velarán por que las instituciones de mediación respeten, en el desarrollo de sus actividades, los principios de la mediación establecidos en esta Ley, así como por la buena actuación de los mediadores, en la forma que establezcan sus normas reguladoras.
TÍTULO II

Principios informadores de la mediación

Artículo 6 Voluntariedad y libre disposición

1. La mediación es voluntaria.

2. Cuando exista un pacto por escrito que exprese el compromiso de someter a mediación las controversias surgidas o que puedan surgir, se deberá intentar el procedimiento pactado de buena fe, antes de acudir a la jurisdicción o a otra solución extrajudicial. Dicha cláusula surtirá estos efectos incluso cuando la controversia verse sobre la validez o existencia del contrato en el que conste.

3. Nadie está obligado a mantenerse en el procedimiento de mediación ni a concluir un acuerdo.

Artículo 7 Igualdad de las partes e imparcialidad de los mediadores

En el procedimiento de mediación se garantizará que las partes intervengan con plena igualdad de oportunidades, manteniendo el equilibrio entre sus posiciones y el respeto hacia los puntos de vista por ellas expresados, sin que el mediador pueda actuar en perjuicio o interés de cualquiera de ellas.

Artículo 8 Neutralidad

Las actuaciones de mediación se desarrollarán de forma que permitan a las partes en conflicto alcanzar por sí mismas un acuerdo de mediación, actuando el mediador de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 13.

Artículo 9 Confidencialidad

1. El procedimiento de mediación y la documentación utilizada en el mismo es confidencial. La obligación de confidencialidad se extiende al mediador, que quedará protegido por el secreto profesional, a las instituciones de mediación y a las partes intervinientes de modo que no podrán revelar la información que hubieran podido obtener derivada del procedimiento.

2. La confidencialidad de la mediación y de su contenido impide que los mediadores o las personas que participen en el procedimiento de mediación estén obligados a declarar o aportar documentación en un procedimiento judicial o en un arbitraje sobre la información y documentación derivada de un procedimiento de mediación o relacionada con el mismo, excepto:

a) Cuando las partes de manera expresa y por escrito les dispensen del deber de confidencialidad.
b) Cuando, mediante resolución judicial motivada, sea solicitada por los jueces del orden jurisdiccional penal.

3. La infracción del deber de confidencialidad generará responsabilidad en los términos previstos en el ordenamiento jurídico.

Artículo 10 Las partes en la mediación

1. Sin perjuicio del respeto a los principios establecidos en esta Ley, la mediación se organizará del modo que las partes tengan por conveniente.

2. Las partes sujetas a mediación actuarán entre sí conforme a los principios de lealtad, buena fe y respeto mutuo.

Durante el tiempo en que se desarrolle la mediación las partes no podrán ejercitar contra las otras partes ninguna acción judicial o extrajudicial en relación con su objeto, con excepción de la solicitud de las medidas cautelares u otras medidas urgentes imprescindibles para evitar la pérdida irreversible de bienes y derechos.

El compromiso de sometimiento a mediación y la iniciación de ésta impide a los tribunales conocer de las controversias sometidas a mediación durante el tiempo en que se desarrolle ésta, siempre que la parte a quien interese lo invoque mediante declinatoria.

3. Las partes deberán prestar colaboración y apoyo permanente a la actuación del mediador, manteniendo la adecuada deferencia hacia su actividad.
TÍTULO III

Estatuto del mediador

Artículo 11 Condiciones para ejercer de mediador

1. Pueden ser mediadores las personas naturales que se hallen en pleno ejercicio de sus derechos civiles, siempre que no se lo impida la legislación a la que puedan estar sometidos en el ejercicio de su profesión.

Las personas jurídicas que se dediquen a la mediación, sean sociedades profesionales o cualquier otra prevista por el ordenamiento jurídico, deberán designar para su ejercicio a una persona natural que reúna los requisitos previstos en esta Ley.

2. El mediador deberá estar en posesión de título oficial universitario o de formación profesional superior y contar con formación específica para ejercer la mediación, que se adquirirá mediante la realización de uno o varios cursos específicos impartidos por instituciones debidamente acreditadas, que tendrán validez para el ejercicio de la actividad mediadora en cualquier parte del territorio nacional.

3. El mediador deberá suscribir un seguro o garantía equivalente que cubra la responsabilidad civil derivada de su actuación en los conflictos en que intervenga.

Artículo 12 Calidad y autorregulación de la mediación

El Ministerio de Justicia y las Administraciones públicas competentes, en colaboración con las instituciones de mediación, fomentarán y requerirán la adecuada formación inicial y continua de los mediadores, la elaboración de códigos de conducta voluntarios, así como la adhesión de aquéllos y de las instituciones de mediación a tales códigos.

Artículo 13 Actuación del mediador

1. El mediador facilitará la comunicación entre las partes y velará porque dispongan de la información y el asesoramiento suficientes.

2. El mediador desarrollará una conducta activa tendente a lograr el acercamiento entre las partes, con respeto a los principios recogidos en esta Ley.

3. El mediador podrá renunciar a desarrollar la mediación, con obligación de entregar un acta a las partes en la que conste su renuncia.

4. El mediador no podrá iniciar o deberá abandonar la mediación cuando concurran circunstancias que afecten a su imparcialidad.

5. Antes de iniciar o de continuar su tarea, el mediador deberá revelar cualquier circunstancia que pueda afectar a su imparcialidad o bien generar un conflicto de intereses. Tales circunstancias incluirán, en todo caso:

a) Todo tipo de relación personal, contractual o empresarial con una de las partes.
b) Cualquier interés directo o indirecto en el resultado de la mediación.
c) Que el mediador, o un miembro de su empresa u organización, hayan actuado anteriormente a favor de una o varias de las partes en cualquier circunstancia, con excepción de la mediación.

En tales casos el mediador sólo podrá aceptar o continuar la mediación cuando asegure poder mediar con total imparcialidad y siempre que las partes lo consientan y lo hagan constar expresamente.

El deber de revelar esta información permanece a lo largo de todo el procedimiento de mediación.

Artículo 14 Responsabilidad de los mediadores

La aceptación de la mediación obliga a los mediadores a cumplir fielmente el encargo, incurriendo, si no lo hicieren, en responsabilidad por los daños y perjuicios que causaren. El perjudicado tendrá acción directa contra el mediador y, en su caso, la institución de mediación que corresponda con independencia de las acciones de reembolso que asistan a ésta contra los mediadores. La responsabilidad de la institución de mediación derivará de la designación del mediador o del incumplimiento de las obligaciones que le incumben.

Artículo 15 Coste de la mediación

1. El coste de la mediación, haya concluido o no con el resultado de un acuerdo, se dividirá por igual entre las partes, salvo pacto en contrario.

2. Tanto los mediadores como la institución de mediación podrán exigir a las partes la provisión de fondos que estimen necesaria para atender el coste de la mediación.

Si las partes o alguna de ellas no realizaran en plazo la provisión de fondos solicitada, el mediador o la institución, podrán dar por concluida la mediación. No obstante, si alguna de las partes no hubiere realizado su provisión, el mediador o la institución, antes de acordar la conclusión, lo comunicará a las demás partes, por si tuvieren interés en suplirla dentro del plazo que hubiera sido fijado.
TÍTULO IV

Procedimiento de mediación

Artículo 16 Solicitud de inicio

1. El procedimiento de mediación podrá iniciarse:

a) De común acuerdo entre las partes. En este caso la solicitud incluirá la designación del mediador o la institución de mediación en la que llevarán a cabo la mediación, así como el acuerdo sobre el lugar en el que se desarrollarán las sesiones y la lengua o lenguas de las actuaciones.
b) Por una de las partes en cumplimiento de un pacto de sometimiento a mediación existente entre aquéllas.

2. La solicitud se formulará ante las instituciones de mediación o ante el mediador propuesto por una de las partes a las demás o ya designado por ellas.

3. Cuando de manera voluntaria se inicie una mediación estando en curso un proceso judicial, las partes de común acuerdo podrán solicitar su suspensión de conformidad con lo dispuesto en la legislación procesal.

Artículo 17 Información y sesiones informativas

1. Recibida la solicitud y salvo pacto en contrario de las partes, el mediador o la institución de mediación citará a las partes para la celebración de la sesión informativa. En caso de inasistencia injustificada de cualquiera de las partes a la sesión informativa se entenderá que desisten de la mediación solicitada. La información de qué parte o partes no asistieron a la sesión no será confidencial.

En esa sesión el mediador informará a las partes de las posibles causas que puedan afectar a su imparcialidad, de su profesión, formación y experiencia; así como de las características de la mediación, su coste, la organización del procedimiento y las consecuencias jurídicas del acuerdo que se pudiera alcanzar, así como del plazo para firmar el acta de la sesión constitutiva.

2. Las instituciones de mediación podrán organizar sesiones informativas abiertas para aquellas personas que pudieran estar interesadas en acudir a este sistema de resolución de controversias, que en ningún caso sustituirán a la información prevista en el apartado 1.

Artículo 18 Pluralidad de mediadores

1. La mediación será llevada a cabo por uno o varios mediadores.

2. Si por la complejidad de la materia o por la conveniencia de las partes se produjera la actuación de varios mediadores en un mismo procedimiento, éstos actuarán de forma coordinada.

Artículo 19 Sesión constitutiva

1. El procedimiento de mediación comenzará mediante una sesión constitutiva en la que las partes expresarán su deseo de desarrollar la mediación y dejarán constancia de los siguientes aspectos:

a) La identificación de las partes.
b) La designación del mediador y, en su caso, de la institución de mediación o la aceptación del designado por una de las partes.
c) El objeto del conflicto que se somete al procedimiento de mediación.
d) El programa de actuaciones y duración máxima prevista para el desarrollo del procedimiento, sin perjuicio de su posible modificación.
e) La información del coste de la mediación o las bases para su determinación, con indicación separada de los honorarios del mediador y de otros posibles gastos.
f) La declaración de aceptación voluntaria por las partes de la mediación y de que asumen las obligaciones de ella derivadas.
g) El lugar de celebración y la lengua del procedimiento.

2. De la sesión constitutiva se levantará un acta en la que consten estos aspectos, que será firmada tanto por las partes como por el mediador o mediadores. En otro caso, dicha acta declarará que la mediación se ha intentado sin efecto.

Artículo 20 Duración del procedimiento

La duración del procedimiento de mediación será lo más breve posible y sus actuaciones se concentrarán en el mínimo número de sesiones.

Artículo 21 Desarrollo de las actuaciones de mediación

1. El mediador convocará a las partes para cada sesión con la antelación necesaria, dirigirá las sesiones y facilitará la exposición de sus posiciones y su comunicación de modo igual y equilibrado.

2. Las comunicaciones entre el mediador y las personas en conflicto podrán ser o no simultáneas.

3. El mediador comunicará a todas las partes la celebración de las reuniones que tengan lugar por separado con alguna de ellas, sin perjuicio de la confidencialidad sobre lo tratado. El mediador no podrá ni comunicar ni distribuir la información o documentación que la parte le hubiera aportado, salvo autorización expresa de esta.

Artículo 22 Terminación del procedimiento

1. El procedimiento de mediación puede concluir en acuerdo o finalizar sin alcanzar dicho acuerdo, bien sea porque todas o alguna de las partes ejerzan su derecho a dar por terminadas las actuaciones, comunicándoselo al mediador, bien porque haya transcurrido el plazo máximo acordado por las partes para la duración del procedimiento, así como cuando el mediador aprecie de manera justificada que las posiciones de las partes son irreconciliables o concurra otra causa que determine su conclusión.

Con la terminación del procedimiento se devolverán a cada parte los documentos que hubiere aportado. Con los documentos que no hubieren de devolverse a las partes, se formará un expediente que deberá conservar y custodiar el mediador o, en su caso, la institución de mediación, una vez terminado el procedimiento, por un plazo de cuatro meses.

2. La renuncia del mediador a continuar el procedimiento o el rechazo de las partes a su mediador sólo producirá la terminación del procedimiento cuando no se llegue a nombrar un nuevo mediador.

3. El acta final determinará la conclusión del procedimiento y, en su caso, reflejará los acuerdos alcanzados de forma clara y comprensible, o su finalización por cualquier otra causa.

El acta deberá ir firmada por todas las partes y por el mediador o mediadores y se entregará un ejemplar original a cada una de ellas. En caso de que alguna de las partes no quisiera firma el acta, el mediador hará constar en la misma esta circunstancia, entregando un ejemplar a las partes que lo deseen.

Artículo 23 El acuerdo de mediación

1. El acuerdo de mediación puede versar sobre una parte o sobre la totalidad de las materias sometidas a la mediación.

En el acuerdo de mediación deberá constar la identidad y el domicilio de las partes, el lugar y fecha en que se suscribe, las obligaciones que cada parte asume y que se ha seguido un procedimiento de mediación ajustado a las previsiones de esta Ley, con indicación del mediador o mediadores que han intervenido y, en su caso, de la institución de mediación en la cual se ha desarrollado el procedimiento.

2. El acuerdo de mediación deberá firmarse por las partes o sus representantes.

3. Del acuerdo de mediación se entregará un ejemplar a cada una de las partes, reservándose otro el mediador para su conservación.

El mediador informará a las partes del carácter vinculante del acuerdo alcanzado y de que pueden instar su elevación a escritura pública al objeto de configurar su acuerdo como un título ejecutivo.

4. Contra lo convenido en el acuerdo de mediación sólo podrá ejercitarse la acción de nulidad por las causas que invalidan los contratos.

Artículo 24 Actuaciones desarrolladas por medios electrónicos

1. Las partes podrán acordar que todas o alguna de las actuaciones de mediación, incluida la sesión constitutiva y las sucesivas que estimen conveniente, se lleven a cabo por medios electrónicos, por videoconferencia u otro medio análogo de transmisión de la voz o la imagen, siempre que quede garantizada la identidad de los intervinientes y el respeto a los principios de la mediación previstos en esta Ley.

2. La mediación que consista en una reclamación de cantidad que no exceda de 600 euros se desarrollará preferentemente por medios electrónicos, salvo que el empleo de éstos no sea posible para alguna de las partes.
TÍTULO V

Ejecución de los acuerdos

Artículo 25 Formalización del título ejecutivo

1. Las partes podrán elevar a escritura pública el acuerdo alcanzado tras un procedimiento de mediación.

El acuerdo de mediación se presentará por las partes ante un notario acompañado de copia de las actas de la sesión constitutiva y final del procedimiento, sin que sea necesaria la presencia del mediador.

2. Para llevar a cabo la elevación a escritura pública del acuerdo de mediación, el notario verificará el cumplimiento de los requisitos exigidos en esta Ley y que su contenido no es contrario a Derecho.

3. Cuando el acuerdo de mediación haya de ejecutarse en otro Estado, además de la elevación a escritura pública, será necesario el cumplimiento de los requisitos que, en su caso, puedan exigir los convenios internacionales en que España sea parte y las normas de la Unión Europea.

4. Cuando el acuerdo se hubiere alcanzado en una mediación desarrollada después de iniciar un proceso judicial, las partes podrán solicitar del tribunal su homologación de acuerdo con lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Artículo 26 Tribunal competente para la ejecución de los acuerdos de mediación

La ejecución de los acuerdos resultado de una mediación iniciada estando en curso un proceso se instará ante el tribunal que homologó el acuerdo.

Si se tratase de acuerdos formalizados tras un procedimiento de mediación será competente el Juzgado de Primera Instancia del lugar en que se hubiera firmado el acuerdo de mediación, de acuerdo con lo previsto en el apartado 2 del artículo 545 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Artículo 27 Ejecución de los acuerdos de mediación transfronterizos

1. Sin perjuicio de lo que dispongan la normativa de la Unión Europea y los convenios internacionales vigentes en España, el reconocimiento y ejecución de un acuerdo de mediación se producirá en la forma prevista en la Ley de cooperación jurídica internacional en materia civil.

2. Un acuerdo de mediación que no haya sido declarado ejecutable por una autoridad extranjera sólo podrá ser ejecutado en España previa elevación a escritura pública por notario español a solicitud de las partes, o de una de ellas con el consentimiento expreso de las demás.

3. El documento extranjero no podrá ser ejecutado cuando resulte contrario al orden público español.
Artículo 27 redactado por la disposición final tercera de la Ley 29/2015, de 30 de julio, de cooperación jurídica internacional en materia civil («B.O.E.» 31 julio).Vigencia: 20 agosto 2015
DISPOSICIONES ADICIONALES

Disposición adicional primera Reconocimiento de instituciones o servicios de mediación

Las instituciones o servicios de mediación establecidos o reconocidos por las Administraciones públicas de acuerdo con lo dispuesto en las leyes podrán asumir las funciones de mediación previstas en esta Ley siempre que cumplan las condiciones establecidas en la misma para actuar como instituciones de mediación.

Disposición adicional segunda Impulso a la mediación

1. Las Administraciones públicas competentes para la provisión de medios materiales al servicio de la Administración de Justicia proveerán la puesta a disposición de los órganos jurisdiccionales y del público de información sobre la mediación como alternativa al proceso judicial.

2. Las Administraciones públicas competentes procurarán incluir la mediación dentro del asesoramiento y orientación gratuitos previos al proceso, previstos en el artículo 6 de la Ley 1/1996, de 10 de enero, de Asistencia Jurídica Gratuita, en la medida que permita reducir tanto la litigiosidad como sus costes.

Disposición adicional tercera Escrituras públicas de formalización de acuerdos de mediación

Para el cálculo de los honorarios notariales de la escritura pública de formalización de los acuerdos de mediación se aplicarán los aranceles correspondientes a los «Documentos sin cuantía» previstos en el número 1 del anexo I del Real Decreto 1426/1989, de 17 de noviembre, por el que se aprueba el arancel de los notarios.

Disposición adicional cuarta Igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad

Los procedimientos de mediación deberán garantizar la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad. A tal fin, deberán atenerse a lo dispuesto en el Real Decreto 366/2007, de 16 de marzo, por el que se establecen las condiciones de accesibilidad y no discriminación de las personas con discapacidad en sus relaciones con la Administración General del Estado.

En especial se deberá garantizar la accesibilidad de los entornos, la utilización de la lengua de signos y los medios de apoyo a la comunicación oral, el braille, la comunicación táctil o cualquier otro medio o sistema que permita a las personas con discapacidad participar plenamente del proceso.

Los medios electrónicos a los que se refiere el artículo 24 de esta Ley deberán atenerse a las condiciones de accesibilidad previstas en la Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico.

Disposición derogatoria

Queda derogado el Real Decreto-ley 5/2012, de 5 de marzo, de mediación en asuntos civiles y mercantiles.
DISPOSICIONES FINALES

Disposición final primera Modificación de la Ley 2/1974, de 13 de febrero, de Colegios Profesionales

La letra ñ) del artículo 5 de la Ley 2/1974, de 13 de febrero, de Colegios Profesionales, pasa a tener la siguiente redacción:

«ñ) Impulsar y desarrollar la mediación, así como desempeñar funciones de arbitraje, nacional e internacional, de conformidad con lo establecido en la legislación vigente.»

Disposición final segunda Modificación de la Ley 3/1993, de 22 de marzo, Básica de las Cámaras Oficiales de Comercio, Industria y Navegación

La letra i del apartado 1 del artículo 2 de la Ley 3/1993, de 22 de marzo, Básica de las Cámaras Oficiales de Comercio, Industria y Navegación, pasa a tener la siguiente redacción:

«i) Impulsar y desarrollar la mediación, así como desempeñar funciones de arbitraje mercantil, nacional e internacional, de conformidad con lo establecido en la legislación vigente.»

Téngase en cuenta que la Ley 3/1993, de 22 de marzo, Básica de Cámaras Oficiales de Comercio, Industria y Navegación, modificada por la presente disposición, ha sido derogada por el número 1 de la disposición derogatoria de la Ley 4/2014, de 1 de abril, Básica de las Cámaras Oficiales de Comercio, Industria, Servicios y Navegación («B.O.E.» 2 abril).

Disposición final tercera Modificación de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil

Se modifican los artículos 19, 39, 63, 65, 66, 206, 335, 347, 395, 414, 415, 438, 440, 443, 517, 518, 539, 545, 548, 550, 556, 559, 576 y 580 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, en los términos siguientes:

Uno. El apartado 1 del artículo 19 queda redactado en los siguientes términos:

«1. Los litigantes están facultados para disponer del objeto del juicio y podrán renunciar, desistir del juicio, allanarse, someterse a mediación o a arbitraje y transigir sobre lo que sea objeto del mismo, excepto cuando la ley lo prohíba o establezca limitaciones por razones de interés general o en beneficio de tercero.»

Dos. Se modifica el artículo 39, que pasa a tener la siguiente redacción:
«Artículo 39 Apreciación de la falta de competencia internacional o de jurisdicción a instancia de parte

El demandado podrá denunciar mediante declinatoria la falta de competencia internacional o la falta de jurisdicción por pertenecer el asunto a otro orden jurisdiccional o por haberse sometido a arbitraje o mediación la controversia.»

Tres. El párrafo primero del apartado 1 del artículo 63 queda redactado del siguiente modo:

«1. Mediante la declinatoria, el demandado y los que puedan ser parte legítima en el juicio promovido podrán denunciar la falta de jurisdicción del tribunal ante el que se ha interpuesto la demanda, por corresponder el conocimiento de ésta a tribunales extranjeros, a órganos de otro orden jurisdiccional, a árbitros o a mediadores.»

Cuatro. Se da nueva redacción al párrafo segundo del apartado 2 del artículo 65:

«Del mismo modo procederá el tribunal si estimase la declinatoria fundada en haberse sometido el asunto a arbitraje o a mediación.»

Cinco. El artículo 66 queda redactado de la siguiente forma:
«Artículo 66 Recursos en materia de competencia internacional, jurisdicción, sumisión a arbitraje o mediación y competencia objetiva

1. Contra el auto absteniéndose de conocer por falta de competencia internacional, por pertenecer el asunto a tribunal de otro orden jurisdiccional, por haberse sometido el asunto a arbitraje o a mediación o por falta de competencia objetiva, cabrá recurso de apelación.

2. Contra el auto por el que se rechace la falta de competencia internacional, de jurisdicción o de competencia objetiva, sólo cabrá recurso de reposición, sin perjuicio de alegar la falta de esos presupuestos procesales en la apelación contra la sentencia definitiva.

Lo dispuesto en el párrafo anterior será también de aplicación cuando el auto rechace la sumisión del asunto a arbitraje o a mediación.»

Seis. Se modifica la regla 2.ª del apartado 1 del artículo 206, que pasa a tener la siguiente redacción:

«2.ª Se dictarán autos cuando se decidan recursos contra providencias o decretos, cuando se resuelva sobre admisión o inadmisión de demanda, reconvención, acumulación de acciones, admisión o inadmisión de la prueba, aprobación judicial de transacciones, acuerdos de mediación y convenios, medidas cautelares y nulidad o validez de las actuaciones.

También revestirán la forma de auto las resoluciones que versen sobre presupuestos procesales, anotaciones e inscripciones registrales y cuestiones incidentales, tengan o no señalada en esta Ley tramitación especial, siempre que en tales casos la ley exigiera decisión del Tribunal, así como las que pongan fin a las actuaciones de una instancia o recurso antes de que concluya su tramitación ordinaria, salvo que, respecto de estas últimas, la ley hubiera dispuesto que deban finalizar por decreto.»

Siete. Se añade un apartado 3 nuevo al artículo 335, con la siguiente redacción:

«3. Salvo acuerdo en contrario de las partes, no se podrá solicitar dictamen a un perito que hubiera intervenido en una mediación o arbitraje relacionados con el mismo asunto.»

Ocho. El párrafo segundo del apartado 1 del artículo 347 queda redactado de la forma siguiente:

«El tribunal sólo denegará las solicitudes de intervención que, por su finalidad y contenido, hayan de estimarse impertinentes o inútiles, o cuando existiera un deber de confidencialidad derivado de la intervención del perito en un procedimiento de mediación anterior entre las partes.»

Nueve. El segundo párrafo del apartado 1 del artículo 395 pasa a tener la siguiente redacción:

«Se entenderá que, en todo caso, existe mala fe, si antes de presentada la demanda se hubiese formulado al demandado requerimiento fehaciente y justificado de pago, o si se hubiera iniciado procedimiento de mediación o dirigido contra él demanda de conciliación.»

Diez. Se sustituye el segundo párrafo del apartado 1 del artículo 414 por los siguientes:

«En esta convocatoria, si no se hubiera realizado antes, se informará a las partes de la posibilidad de recurrir a una negociación para intentar solucionar el conflicto, incluido el recurso a una mediación, en cuyo caso éstas indicarán en la audiencia su decisión al respecto y las razones de la misma.

La audiencia se llevará a cabo, conforme a lo establecido en los artículos siguientes, para intentar un acuerdo o transacción de las partes que ponga fin al proceso, examinar las cuestiones procesales que pudieran obstar a la prosecución de éste y a su terminación mediante sentencia sobre su objeto, fijar con precisión dicho objeto y los extremos, de hecho o de derecho, sobre los que exista controversia entre las partes y, en su caso, proponer y admitir la prueba.

En atención al objeto del proceso, el tribunal podrá invitar a las partes a que intenten un acuerdo que ponga fin al proceso, en su caso a través de un procedimiento de mediación, instándolas a que asistan a una sesión informativa.»

Once. Los apartados 1 y 3 del artículo 415 pasan a tener la siguiente redacción:

«1. Comparecidas las partes, el tribunal declarará abierto el acto y comprobará si subsiste el litigio entre ellas.

Si manifestasen haber llegado a un acuerdo o se mostrasen dispuestas a concluirlo de inmediato, podrán desistir del proceso o solicitar del tribunal que homologue lo acordado.

Las partes de común acuerdo podrán también solicitar la suspensión del proceso de conformidad con lo previsto en el artículo 19.4, para someterse a mediación o arbitraje.

En este caso, el tribunal examinará previamente la concurrencia de los requisitos de capacidad jurídica y poder de disposición de las partes o de sus representantes debidamente acreditados, que asistan al acto.»

«3. Si las partes no hubiesen llegado a un acuerdo o no se mostrasen dispuestas a concluirlo de inmediato, la audiencia continuará según lo previsto en los artículos siguientes.

Cuando se hubiera suspendido el proceso para acudir a mediación, terminada la misma, cualquiera de las partes podrá solicitar que se alce la suspensión y se señale fecha para la continuación de la audiencia.»

Doce. Se añade una excepción 4.ª al apartado 3 del artículo 438, con la siguiente redacción:

«4.ª En los procedimientos de separación, divorcio o nulidad y en los que tengan por objeto obtener la eficacia civil de las resoluciones o decisiones eclesiásticas, cualquiera de los cónyuges podrá ejercer simultáneamente la acción de división de la cosa común respecto de los bienes que tengan en comunidad ordinaria indivisa. Si hubiere diversos bienes en régimen de comunidad ordinaria indivisa y uno de los cónyuges lo solicitare, el tribunal puede considerarlos en conjunto a los efectos de formar lotes o adjudicarlos.»

Trece. El apartado 1 del artículo 440 queda redactado como sigue:

«El secretario judicial, examinada la demanda, la admitirá o dará cuenta de ella al tribunal para que resuelva lo que proceda conforme a lo previsto en el artículo 404. Admitida la demanda, el secretario judicial citará a las partes para la celebración de vista en el día y hora que a tal efecto señale, debiendo mediar diez días, al menos, desde el siguiente a la citación y sin que puedan exceder de veinte.

En la citación se informará a las partes de la posibilidad de recurrir a una negociación para intentar solucionar el conflicto, incluido el recurso a una mediación, en cuyo caso éstas indicarán en la audiencia su decisión al respecto y las razones de la misma.

En la citación se hará constar que la vista no se suspenderá por inasistencia del demandado y se advertirá a los litigantes que han de concurrir con los medios de prueba de que intenten valerse, con la prevención de que si no asistieren y se propusiere y admitiere su declaración, podrán considerarse admitidos los hechos del interrogatorio conforme a lo dispuesto en el artículo 304. Asimismo, se prevendrá a demandante y demandado de lo dispuesto, en el artículo 442, para el caso de que no comparecieren a la vista.

La citación indicará también a las partes que, en el plazo de los tres días siguientes a la recepción de la citación, deben indicar las personas que por no poderlas presentar ellas mismas, han de ser citadas por el secretario judicial a la vista para que declaren en calidad de partes o de testigos. A tal fin, facilitarán todos los datos y circunstancias precisos para llevar a cabo la citación. En el mismo plazo de tres días podrán las partes pedir respuestas escritas a cargo de personas jurídicas o entidades públicas, por los trámites establecidos en el artículo 381 de esta Ley.»

Catorce. El apartado 3 del artículo 443 queda redactado como sigue:

«3. Oído el demandante sobre las cuestiones a que se refiere el apartado anterior, así como las que considerare necesario proponer acerca de la personalidad y representación del demandado, el tribunal resolverá lo que proceda y, si manda proseguir el juicio, el demandado podrá pedir que conste en acta su disconformidad, a los efectos de apelar contra la sentencia que en definitiva recaiga.

En atención al objeto del proceso, el tribunal podrá invitar a las partes a que intenten un acuerdo que ponga fin al proceso, en su caso, a través de un procedimiento de mediación, instándolas a que asistan a una sesión informativa. Las partes de común acuerdo podrán también solicitar la suspensión del proceso de conformidad con lo previsto en el artículo 19.4, para someterse a mediación o arbitraje.»

Quince. El número 2 del apartado 2 del artículo 517 pasa a tener la siguiente redacción:

«2. Los laudos o resoluciones arbitrales y los acuerdos de mediación, debiendo estos últimos haber sido elevados a escritura pública de acuerdo con la Ley de mediación en asuntos civiles y mercantiles.»

Dieciséis. El artículo 518 pasa a tener la siguiente redacción:
«Artículo 518 Caducidad de la acción ejecutiva fundada en sentencia judicial, o resolución arbitral o acuerdo de mediación

La acción ejecutiva fundada en sentencia, en resolución del tribunal o del secretario judicial que apruebe una transacción judicial o un acuerdo alcanzado en el proceso, en resolución arbitral o en acuerdo de mediación caducará si no se interpone la correspondiente demanda ejecutiva dentro de los cinco años siguientes a la firmeza de la sentencia o resolución.»

Diecisiete. Se añade un nuevo párrafo al apartado 1 del artículo 539, con la siguiente redacción:

«Para la ejecución derivada de un acuerdo de mediación o un laudo arbitral se requerirá la intervención de abogado y procurador siempre que la cantidad por la que se despache ejecución sea superior a 2.000 euros.»

Dieciocho. El apartado 2 del artículo 545 queda redactado en los siguientes términos:

«2. Cuando el título sea un laudo arbitral o un acuerdo de mediación, será competente para denegar o autorizar la ejecución y el correspondiente despacho el Juzgado de Primera Instancia del lugar en que se haya dictado el laudo o se hubiera firmado el acuerdo de mediación.»

Diecinueve. Se modifica el artículo 548:
«Artículo 548 Plazo de espera de la ejecución de resoluciones procesales o arbitrales o de acuerdos de mediación

No se despachará ejecución de resoluciones procesales o arbitrales o de acuerdos de mediación, dentro de los veinte días posteriores a aquel en que la resolución de condena sea firme, o la resolución de aprobación del convenio o de firma del acuerdo haya sido notificada al ejecutado.»

Veinte. Se añade un nuevo párrafo al ordinal 1.º del apartado 1 del artículo 550, con la siguiente redacción:

«Cuando el título sea un acuerdo de mediación elevado a escritura pública, se acompañará, además, copia de las actas de la sesión constitutiva y final del procedimiento.»

Veintiuno. Se modifica la rúbrica y el párrafo primero del apartado 1 del artículo 556, que pasan a tener la siguiente redacción:
«Artículo 556 Oposición a la ejecución de resoluciones procesales o arbitrales o de los acuerdos de mediación

1. Si el título ejecutivo fuera una resolución procesal o arbitral de condena o un acuerdo de mediación, el ejecutado, dentro de los diez días siguientes a la notificación del auto en que se despache ejecución, podrá oponerse a ella por escrito alegando el pago o cumplimiento de lo ordenado en la sentencia, laudo o acuerdo, que habrá de justificar documentalmente.»

Veintidós. Se da nueva redacción al ordinal 3.º del apartado 1 del artículo 559:

«3.º Nulidad radical del despacho de la ejecución por no contener la sentencia o el laudo arbitral pronunciamientos de condena, o porque el laudo o el acuerdo de mediación no cumpla los requisitos legales exigidos para llevar aparejada ejecución, o por infracción, al despacharse ejecución, de lo dispuesto en el artículo 520.»

Veintitrés. El apartado 3 del artículo 576 queda redactado de la siguiente forma:

«3. Lo establecido en los anteriores apartados será de aplicación a todo tipo de resoluciones judiciales de cualquier orden jurisdiccional, los laudos arbitrales y los acuerdos de mediación que impongan el pago de cantidad líquida, salvo las especialidades legalmente previstas para las Haciendas Públicas.»

Veinticuatro. Se da nueva redacción al artículo 580, que queda redactado de la siguiente forma:
«Artículo 580 Casos en que no procede el requerimiento de pago

Cuando el título ejecutivo consista en resoluciones del secretario judicial, resoluciones judiciales o arbitrales o que aprueben transacciones o convenios alcanzados dentro del proceso, o acuerdos de mediación, que obliguen a entregar cantidades determinadas de dinero, no será necesario requerir de pago al ejecutado para proceder al embargo de sus bienes.»

Disposición final cuarta Modificación de la Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales

Se modifican el artículo 2 y la disposición transitoria única y se añaden dos nuevas disposiciones adicionales, octava y novena, a la Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales, en los términos siguientes:

Uno. Se modifica el apartado 3 del artículo 2, que queda redactado en los siguientes términos:

«Los títulos profesionales regulados en esta Ley serán expedidos por el Ministerio de Justicia.»

Dos. Se añade una nueva disposición adicional octava, con la siguiente redacción:
«Disposición adicional octava Licenciados en Derecho

Los títulos profesionales que se regulan en esta Ley no serán exigibles a quienes obtengan un título de licenciado en Derecho con posterioridad a la entrada en vigor de la misma, siempre que en el plazo máximo de dos años, a contar desde el momento en que se encuentren en condiciones de solicitar la expedición del título oficial de licenciado en Derecho, procedan a colegiarse, como ejercientes o no ejercientes.»

Tres. Se añade una nueva disposición adicional novena, con la siguiente redacción:
«Disposición adicional novena Títulos extranjeros homologados

Los títulos profesionales que se regulan en esta Ley no serán exigibles a quienes en el momento de entrada en vigor de la presente Ley hubieran solicitado la homologación de su título extranjero al de licenciado en Derecho, siempre que en el plazo máximo de dos años, a contar desde el momento en que obtengan dicha homologación, procedan a colegiarse, como ejercientes o no ejercientes.»

Cuatro. Se modifica el apartado 3 de la disposición transitoria única, que queda redactado en los siguientes términos:

«3. Quienes en el momento de la entrada en vigor de la presente Ley se encontraran en posesión del título de licenciado o grado en Derecho o en condiciones de solicitar su expedición y no estuvieran comprendidos en el apartado anterior, dispondrán de un plazo máximo de dos años, a contar desde su entrada en vigor, para proceder a colegiarse, como ejercientes o no ejercientes, sin que les sea exigible la obtención de los títulos profesionales que en ella se regulan.»

Disposición final quinta Título competencial

Esta Ley se dicta al amparo de la competencia exclusiva del Estado en materia de legislación mercantil, procesal y civil, establecida en el artículo 149.1.6.ª y 8.ª de la Constitución. No obstante lo anterior, la modificación de la Ley 34/2006 se efectúa al amparo del artículo 149.1.1.ª, 6.ª y 30.ª de la Constitución.

Disposición final sexta Incorporación de normas de la Unión Europea

Mediante esta Ley se incorpora al Derecho español la Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2008, sobre ciertos aspectos de la mediación en asuntos civiles y mercantiles.

Disposición final séptima Procedimiento simplificado de mediación por medios electrónicos para reclamaciones de cantidad

El Gobierno, a iniciativa del Ministerio de Justicia, promoverá la resolución de los conflictos que versen sobre reclamaciones de cantidad a través de un procedimiento de mediación simplificado que se desarrollará exclusivamente por medios electrónicos. Las pretensiones de las partes, que en ningún caso se referirán a argumentos de confrontación de derecho, quedarán reflejadas en los formularios de solicitud del procedimiento y su contestación que el mediador o la institución de mediación facilitarán a los interesados. El procedimiento tendrá una duración máxima de un mes, a contar desde el día siguiente a la recepción de la solicitud y será prorrogable por acuerdo de las partes.

Disposición final octava Desarrollo reglamentario del control del cumplimiento de los requisitos de la mediación exigidos en la Ley

1. El Gobierno, a iniciativa del Ministro de Justicia, podrá prever reglamentariamente los instrumentos que se consideren necesarios para la verificación del cumplimiento de los requisitos exigidos en esta Ley a los mediadores y a las instituciones de mediación, así como de su publicidad. Estos instrumentos podrán incluir la creación de un Registro de Mediadores y de Instituciones de Mediación, dependiente del Ministerio de Justicia y coordinado con los Registros de Mediación de las Comunidades Autónomas, y en el que en atención al incumplimiento de los requisitos previstos en esta Ley se podrá dar de baja a un mediador.

2. El Gobierno, a iniciativa del Ministerio de Justicia, podrá determinar la duración y contenido mínimo del curso o cursos que con carácter previo habrán de realizar los mediadores para adquirir la formación necesaria para el desempeño de la mediación, así como la formación continua que deben recibir.

Reglamentariamente se podrá desarrollar el alcance de la obligación de aseguramiento de la responsabilidad civil de los mediadores.
Véase el R.D. 980/2013, de 13 de diciembre, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles («B.O.E.» 27 diciembre).

Disposición final novena Evaluación de las medidas adoptadas por la presente Ley

El Gobierno deberá remitir a las Cortes Generales, en el plazo de dos años, un informe sobre la aplicación, la efectividad y los efectos del conjunto de medidas adoptadas por la presente Ley a los efectos de evaluar su funcionamiento.

Dicho informe incluirá asimismo la posible adopción de otras medidas, tanto sustantivas como procedimentales, que, a través de las oportunas iniciativas, mejoren la mediación en asuntos civiles y mercantiles.

Disposición final décima Entrada en vigor

La presente Ley entrará en vigor a los veinte días de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado».

Por tanto,

Mando a todos los españoles, particulares y autoridades, que guarden y hagan guardar esta ley.