Broker para para el trading con CFDs

Hace un año, la primera vez que me mencionaron la palabra “bróker”, yo ni siquiera sabía –a ciencia cierta- qué era eso.

Tampoco era de extrañar, porque desde pequeño el único negocio en el que había trabajado resultó ser el de la tienda de animales de mis padres.

En eso se me podía considerar un experto, pero sobre inversiones lo ignoraba todo.

Fue por pura casualidad que yo tomé contacto con ese mundo.

Mis padres se jubilaban y deseaban que yo heredara su negocio (que también conocía), pero yo aspiraba a algo diferente.

La tienda de animales no tenía nada de malo, pero la proliferación de nuevas tiendas dedicadas a lo mismo en mi barrio, hacían que las ventas se tornaran cada vez más complicadas y escasas.

No le veía futuro.

Hacía tiempo un día me dio por matricularme en Económicas, en la Facultad de mi ciudad, pero lo dejé a  los pocos meses, así que a la hora de buscar trabajo, mi curriculum se quedaba bastante corto.

Sin saber qué hacer, seguí –por el momento- llevando con mi hermana la tienda de animales, pero con muy pocas esperanzas de que aquella empresa fuera mi futuro y mi sustento.

Fue entonces cuando una tarde me encontré por casualidad con Tomás, un antiguo compañero de colegio con el que había perdido todo el contacto.

Lo encontré totalmente cambiado y muy feliz. Me explicó que trabajaba mucho, pero que merecía la pena y que encima su trabajo le gustaba.

Me interesé por su vida –y más dada mi situación profesional- y entonces me habló de PLUS500, del mundo de los brókers y de las inversiones.

De pronto descubrí que había todo un universo del que yo no sabía nada.

Y por suerte, Tomás estaba encantado de explicármelo.

Me contó que Plus500 es un importante bróker de Contratos por Diferencia (un producto financiero) sobre acciones, índices bursátiles, materias primas y divisas de Forex. Cuando le dije que me sonaba el nombre de la empresa de algo, me respondió:

–        Claro, es el patrocinador oficial del Atlético de Madrid.

Aunque al principio fui reacio, al final le hice caso y me dejé asesorar con él. Comencé con inversiones mínimas, aprovechando los ahorros de la herencia de mi tía Pepa.

Al ver los resultados, quedé gratamente sorprendido y quise invertir algo más.

Y así fue como poco a poco, amasé una importante fortuna. Lo que empezó como una charla de viejos conocidos, terminó resultando mi mejor inversión.

Gracias al trabajo de Tomás y a sus inmejorables consejos, ahora tengo el negocio de mis sueños: una empresa de fabricación de naves y vehículos espaciales. Yo siempre he creído que el futuro de la humanidad está en otros planetas.

Para los que como yo al principio, aún desconfiéis de estas cosas, tened en cuenta que Plus500 es un bróker que cumple estrictamente la legalidad y además cotiza en bolsa. Y encima, no cobra comisiones por operar.

Y la verdad es que todos los análisis del broker que he podido estudiar sobre ellos han sido positivos: un servicio de calidad, spreads bajos y lo más importante para mí: que es fiable.

También tengo la suerte de contar con un buen amigo dentro de la organización, pero eso ya es otra historia.

A todos los que os habéis fijado en este sector y seguís teniendo dudas, mi consejo es que os arriesguéis. No hace falta que comencéis con una inversión importante. Empezad con algo pequeño y luego ya lo vais viendo.

Aunque os aseguro que quedaréis muy sorprendidos con el resultado.

Con el dinero que yo he ganado, voy haciendo realidad mis sueños y no creo que quede muy lejos el día en que pueda hacer mi primer viaje por el espacio…