Delitos contra la seguridad vial

También supuso la ampliación o remodelación de los tipos penales existentes: la tipificación de la tasa de alcoholemia objetivada del artículo 379.2 CP; la negativa a someterse a las pruebas legalmente establecidas para detectar el grado de alcoholemia o de impregnación tóxica perdió su calificativo de delito de desobediencia y pasó a ser autónomamente castigada (artículo 383 CP), se incorporó un supuesto específico conducción temeraria en el artículo 380.2 CP y la nueva expresión “manifiesto desprecio” en el artículo 381 CP, y se suprimió del artículo 385 CP la expresión “alterando la seguridad del tráfico”, llevándose a cabo una ampliación de las conductas típicas. Incumplir la obligación de someterse a las pruebas de detección del grado de alcoholemia, de estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes y otras sustancias de efectos análogos. Además, el 91% de los automovilistas está a favor de las penas de cárcel por delitos en carretera y sólo un 13,7% apuesta por endurecerlas. La segunda obligación es a la facilitación de saliva en cantidad suficiente cuando “arroje un resultado positivo o el conductor presente signos de haber consumido las sustancias referidas”. En el primero de los apartados se tiene en cuenta el estado del conductor, afectado por la ingesta de las drogas o el alcohol; en el segundo únicamente se valora la superación de los límites señalados, sin entrar a valorar el grado de influencia provocado por las sustancias.

Las pruebas de alcoholemia están reguladas administrativamente Ha de estarse al cumplimiento riguroso de lo dispuesto en la Orden JUS/1291/201019 . La mayoría de los autores coinciden en que el bien jurídico protegido es la seguridad del tráfico, pero algunos la circunscriben a las vías públicas mientras que para otros se protege además la vida e integridad física de las personas en concreto. Tipo objetivo: conducir de manera temeraria con manifiesto desprecio hacia la vida de los demás.

Después, el juez de guardia optará por instruir Diligencias Previas, conforme a lo previsto en el o Diligencias Urgentes si es que acuerda seguir los trámites del juicio rápido, conforme a lo que se determina en el artículo 797 LECrim. Esto es lo que debió realizarse en el supuesto de autos y por ello este Tribunal considera ajustado a derecho estimar las pretensiones del recurrente, si bien, por razones de economía procesal, no se acuerda la nulidad de actuaciones pretendida, sino la revocación de la sentencia en el único sentido de aplicar la rebaja de un tercio de la pena, sin que con ello se vulneren los derechos de defensa o de tutela judicial efectiva de las restantes partes procesales, en tanto que la responsabilidad civil se mantiene en los términos de la resolución impugnada, dado que por el Ministerio Fiscal se ejercitó en su momento, conforme a lo establecido en el artículo 108 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y no consta renuncia expresa del perjudicado Ayuntamiento de Majadahonda.

La conducta típica consiste en conducir un vehículo a motor o ciclomotor en los casos de pérdida de vigencia de la autorización administrativa por pérdida total de los puntos asignados legalmente. Aquí habría que analizar un supuesto muy particular: cuando se introdujo este delito algunos jueces consideraron que, para eludir la pena, bastaba con haber obtenido alguna vez cualquier permiso de conducción, aunque no fuese el específico del vehículo que se conducía cuando se advirtió su falta. Al tramitarse el asunto por Juicio Rápido las penas que se solicitaren por el Fiscal, si el acusado reconociese los hechos se verían reducidas en un tercio, lo que evidentemente supone un claro beneficio, sobre todo en asuntos en los que no se vislumbra defensa alguna en el proceso. El riesgo debe ser real, cierto, para la vida o la integridad de las personas. Desde que se aprobó el actual Código Penal en 1995, los delitos que vamos a analizar han cambiado, no sólo en algunos aspectos concretos, sino incluso de denominación.

La práctica forense puso de manifiesto la necesidad de dar solución legal a la aplicación de la pena en los supuestos El principio de auto encubrimiento impune sólo es aplicable a los casos de mera huida (delitos de desobediencia). cuando concurren y c), pero sin necesidad de a). Por otro lado, en el caso de conducir con temeridad manifiesta, la pena puede ser de prisión de 2 a 5 años y multa de 12 a 24 meses y privación derecho conducir de 6 a 10 años. Es importante distinguir los dos criterios que el Juez puede valorar para condenar por este delito: Si se advierte que una persona ha realizado la conducción estando influenciada por los efectos de alguna de las sustancias mencionadas, habrá cometido un delito contra la seguridad vial. ¿Qué prevé el código penal hacer con el vehículo de motor o el ciclomotor utilizados en los delitos contra la seguridad del tráfico? Se prevé que se consideren afectos al pago de la responsabilidad civil; en algún caso se prevé se consideren instrumento del delito; en casos de conducción bajo la influencia de alcohol se prevé queden retenidos al menos 6 horas. Si éste arriesga su vida, pero no la de los demás, no comete delito.

Pero debe señalarse que los hechos podrán investigarse no sólo con instrumentos de detección, sino también con informes técnicos para cobrar rapidamente en un accidente in itinere y en su caso, huella de frenada, declaraciones de testigos, confesión del acusado y cualquier medio de prueba de los admitidos por la Ley de Enjuiciamiento Criminal (en este sentido, entre otras, la SAP de Burgos de 17 de enero de 2011, donde se afirma que basta el testimonio de un agente en el curso de una persecución). Se excluyen de esta definición los ciclomotores y los tranvías. Los delitos contra la seguridad vial suponen el 35% de los delitos que se comenten en España. Tasa de alcohol en sangre superior a 0,50 g por litro o de alcohol en aire aspirado superior a 0,25 mg por litro, ésta es la impregnación máxima de alcohol permitida por el artículo 20 del Reglamento 13/1992, por el que se desarrolla la Ley sobre Tráfico, Circulación de vehículos a motor y Seguridad Vial. Según criterio jurisprudencial, se requiere para su apreciación la concurrencia de los siguientes requisitos: 1º Requerimiento expreso por parte del agente de la autoridad, a someterse a las pruebas legalmente previstas para la detección de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas.

¿Alguna duda? Contacto El delito más habitual es el de la conducción bajo los efectos del alcohol En el despacho o en prisión Si el acusado está en prisión, podemos reunirnos con él y comentar su caso en el mismo centro de detención. Esa temeridad debe ser buscada, por lo tanto, se constituye como un delito doloso, aunque no quiera causar un resultado lesivo. Las travesías, de conformidad con el apartado 77, se reputarán vías interurbanas pero, excepcionalmente, en casos de clara conflictividad viaria y peatonal, se podrá valorar la aplicación a este supuesto de los límites de velocidad de las vías urbanas.

El acusado conducía temerariamente y su conducta era tan escandalosa que se hizo necesaria la intervención de los agentes, con lo que el delito es flagrante “… Por ello, en el presente caso se dan los elementos del delito flagrante, visto el relato de hechos que se fija en la sentencia recurrida, en el que se describe la ejecución del delito cometido de manera singularmente ostentosa y con evidencia escandalosa, que hizo necesaria la urgente intervención de los agentes de la autoridad, con el fin de terminar con esa situación anómala y grave y, así, poner fin a la misma, además, de la razón de urgencia de capturar al agresor, de ahí que dándose los elementos propios de la flagrancia, de actualidad e inmediatez del hecho y percepción directa y sensorial, es claro que se dan los elementos propios del delito flagrante, por lo que, así mismo, se rechaza esta alegación.

La tipificación de dicha modalidad se diversifica en los siguientes delitos: conducir un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas o estupefacientes; conducir un vehículo de motor o ciclomotor con temeridad manifiesta y poniendo en concreto peligro la vida de las personas, su integridad o sus bienes (conducción temeraria); originar un grave riesgo para la circulación alterando la seguridad del tráfico mediante la colocación en la vía de obstáculos imprevisibles, derramamiento de sustancias deslizantes o inflamables, mutación o daño de la señalización o por cualquier otro medio; no restablecer la seguridad de la vía cuando haya obligación de hacerlo. Transcripción de los fundamentos de algunas sentencias.

Aún así, si en el plazo de 6 meses desde el inicio del expediente la resolución no se notifica al interesado, se entenderá que el procedimiento ha caducado y se procederá a su archivo, salvo que: El interesado sea el culpable de la paralización del expediente. Finalmente, el artículo 65.5 LSV típica como infracción muy grave “la conducción temeraria”, por lo que el concepto de temeridad en la conducción empleado tanto en la legislación penal, como en la administrativa, obliga a deslindar, finalmente, ambas categorías de ilícitos. 2.º en cuanto señala que “A los efectos del presente precepto se reputará manifiestamente temeraria la conducción en la que concurrieren las circunstancias previstas en el apartado primero y en el inciso segundo del apartado segundo del artículo anterior supone que si el conductor incurriera en exceso de velocidad, pero sobre todo y en cualquier caso, la tasa de alcohol por encima de los límites fijados en el inciso segundo del apartado segundo del artículo 379 CP y, además, se derivara de la conducción un concreto peligro para la vida o la integridad de las personas, se consideraría incluido en este precepto, por lo que se trata de objetivizar al máximo estas conductas, bien para entender cometido el delito del artículo 379 CP, bien para entender que se ha cometido el delito de la conducción con temeridad manifiesta al remitirse en este caso, también, a los límites antes citados pero adicionando la objetivación de que se haya causado un concreto peligro a la vida o integridad de las personas. Fiscal de Sala Delegado de Seguridad Vial, dictaron varias Instrucciones Generales en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 773.

En este sentido las SSTS 2251/2001, de 29 de noviembre y 1039/2001, de 29 de mayo precisan que la simple conducción temeraria, creadora por sí misma de un peligro abstracto no sería suficiente, debiendo quedar acreditada la existencia de un peligro concreto (…) peligro que debe ser efectivo, constatable para la vida o integridad física de personas concretas, distintas del sujeto pasivo. Colocación en la vía de obstáculos y daños en la señalización (artículo 385): Sujeto activo: cualquiera, no sólo el conductor. Este elevado número nos confirma la falta de concienciación, educación vial e inseguridad en nuestras carreteras y, pese al continuo recrudecimiento en el ámbito penológico, no se consigue reducir la tasa de fallecimientos y solo podemos confirmar un progresivo aumento de delitos viales. Elemento básico: conducción temeridad manifiesta. No se requiere que la causa de dicha conducción lo sea el consumo de bebidas alcohólicas o drogas tóxicas, pero no es obstáculo para que se aporten todas las pruebas necesarias, para que el Juez pueda valorar la temeridad.

El delito de creación de un grave riesgo para la circulación, alterando señales o afectando a la seguridad vial mediante la colocación en la vía de obstáculos imprevisibles, derramamiento de sustancias deslizantes o inflamables o mutando, sustrayendo o anulando la señalización o por cualquier otro medio (modalidad primera recogida en el artículo 385 CP o no restableciendo la seguridad de la vía cuando haya obligación de hacerlo (modalidad segunda recogida en el artículo 385 CP. Conducir con el permiso de circulación retirado.(articulo 384. artículo 379.2 CP: “Con las mismas penas será castigado el que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas. También piensan que debería incluirse como delito la conducción manipulando el móvil (40%); las tasas superiores a cero de alcohol (34%); y conducir sin seguro (43%). Por último, el Código Penal castiga al que origine un grave riesgo para la circulación colocando obstáculos imprevisibles en la vía, derramando sustancias deslizantes o inflamables, anulando la señalización o no restableciendo la seguridad de la vía cuando tenga obligación de hacerlo.

Efectuar un cambio de sentido no autorizado implica la pérdida de 3 puntos y una sanción de 200 € Realizar la maniobra de marcha atrás en autopistas y autovías supone 200 € y 4 puntos No respetar las señales de los agentes que regulan la circulación implica la pérdida de 4 puntos y una sanción de 200 € No mantener la distancia de seguridad con el vehículo que le precede supone una sanción de 200 € y una pérdida de 4 puntos Conducir con auriculares, cascos o dispositivos que disminutan la atención implica la pérdida de 4 puntos y una sanción de 200 € al estar considerado como un delito grave Conducir utilizando manualmente teléfonos o navegadores supone la pérdida de 3 puntos y una multa de 200 € Conducir sin hacer uso del cinturón de seguridad implica una sanción de 200 € y la retirada de 3 puntos Conducir sin hacer uso de los sistemas de retención infantil o de protección supone una sanción de 200 € y la pérdida de 3 puntos Conducir un ciclomotor o una moto sin hacer uso del casco supone 3 puntos y el pago de 200 € Conducir un vehículo teniendo suspendida la autorización para conducir supone 4 puntos menos y una sanción de 200 € Conducir teniendo prohibido el uso del vehículo que se conduce conduce implica la pérdida de 4 puntos y el pago de 200 € .

Conducción bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas. Mientras hasta el inicio del presente siglo la legislación se apartaba de tipos penales en los que la lesión aparecía lejana, en la regulación actual se tiende, al menos en este ámbito, a extender el empleo del Derecho Penal, en algunos casos incluyendo fi guras ya previstas, casi de forma igual, en el ordenamiento administrativo, hasta el punto de poder decir que aparecen como reforzamiento de preceptos administrativos. El delito del artículo 383 CP amplía así su ámbito de aplicación a todos los supuestos del artículo 21 RGC16 . Poner en concreto peligro para la vida o la integridad de las personas. Concurso con delito de atentado y resistencia a la autoridad. ¿Dudas legales?. Si la administración nos impone una multa y nos retira puntos, en función de la infracción cometida tendremos que esperar dos o tres años y si en ese tiempo no volvemos a ser sancionados recuperaremos los puntos perdidos de modo automático. El sujeto activo ha de realizar la conducta típica conduciendo un vehículo a motor o ciclomotor, acción que ha de tener cierta duración temporal y traducirse en el recorrido de un espacio relevante. Conducir de forma temeraria, en sentido contrario o participar en carreras no autorizas supone la pérdida de 6 puntos y una sanción monetaria de 500 € Circular en sentido contrario al establecido supone 500€ de sanción y la retirada de 6 puntos al ser considerado una infracción muy grave.

¿Qué entiende el código penal como “temeridad manifiesta” y “concreto peligro para la vida o la integridad de las personas” en los delitos contra la seguridad del tráfico? la conducción con un exceso de velocidad de 60 Km./hora en vía urbana que da lugar a un accidente; la conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas cuando la tasa supera los 0.60 miligramos de alcohol por litro de aire espirado o los 1.2 gramos de alcohol por litro de sangre; la conducción con un exceso de velocidad de 60 Km./hora en vía urbana o en 80 km./hora en vía interurbana. No respetar las señales de los Agentes que regulan la circulación. Fiscales no ejercitarán la acción penal e interesarán el archivo del procedimiento, con comunicación de las irregularidades a las autoridades competentes para que lleven a cabo la señalización adecuada y exijan las responsabilidades que procedan. Ambas pruebas son obligatorias y están orientadas a garantizar el acierto en el resultado. ¿Cómo castiga el CP este supuesto? Como un delito de homicidio imprudente, sin más requisitos; únicamente como un delito contra la seguridad del tráfico tipificado en el 380 CP; como un delito de homicidio imprudente, pues al haber un resultado lesivo, optamos por castigar con el tipo más gravemente penado, siguiendo las reglas del 382 CP; expresamente como un delito contra la seguridad del tráfico del 381 CP para casos de conducción con manifiesto desprecio por la vida de los demás.

La diferencia entre una y otro está en que en el delito la temeridad es notoria o evidente para el ciudadano medio y además crea un peligro efectivo, constatable para la vida o la integridad física de personas identificadas o concretas distintas del conductor temerario. Por tal razón, el tipo penal del 381.1 CP debe entenderse reservado a supuestos en que la temeridad es manifiestamente más grave y en los que el manifiesto desprecio va implícito en la conducta por su extremada gravedad y flagrancia. Mantener la seguridad Hay una serie de conductas, dirigidas a garantizar la seguridad de la circulación, que pueden llevar aparejada una pena de prisión de hasta 2 años: Colocar en la vía obstáculos imprevisibles: podrían provocar giros bruscos, choques, frenadas imprevistas, etc…

Derramar sobre la calzada sustancias deslizantes o inflamables. Si pese a intentar realizar la prueba de detección alcohólica, por motivos médicos o por cualquier otra causa de fuerza mayor no podemos realizar la prueba, es conveniente o bien solicitar un análisis de sangre –si tenemos la certeza de que no hemos ingerido alcohol- o bien en cuanto tengamos oportunidad realizarnos un análisis de sangre y en función del resultado –siempre inferior a 1,2 gramos por litro de sangre- aportarlo en el futuro juicio penal como prueba de descargo. Y existe una versión agravada de este último delito, aplicable al que condujere con manifiesto desprecio por la vida de los demás. Sr. Este plazo se contará desde el día siguiente a aquel en que la resolución sea firme y se interrumpirá por la realización de aquellas actuaciones que tengan por objeto ejecutar esta sanción. Las imprudencias, como colisiones por alcance, podrán quedar fuera de la vía penal si así lo decide el juez de instrucción penal, valorando si concurre o no, una imprudencia calificable penalmente por parte de un conductor implicado.

Ante el aumento de atropellos a ciclistas en carretera, la DGT prepara un plan con medidas urgentes, como endurecer las penas a los reincidentes o implantar la tasa cero de alcoholemia. 6.-LA NEGATIVA SOMETERSE A LAS PRUEBAS LEGALMENTE ESTABLECIDAS PARA LA COMPROBACIÓN DE LAS TASAS DE ALCOHOLEMIA Y LA PRESENCIA DE DROGAS TÓXICAS, ESTUPEFACIENTES O SUSTANCIAS PSICOTRÓPICAS (artículo 383). Penal) Con las mismas penas que para el exceso de velocidad anteriormente indicadas será castigado el que conduzca un vehículo o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas. Esta doctrina se ajusta a lo preceptuado en el artículo 379 del Código Penal, donde se exige la conducción «bajo la influencia […]».

El derecho administrativo se sitúa en el castigo inicial de hechos considerados no muy graves, como por ejemplo excesos de velocidad de no mucha entidad, o en la protección de intereses de la administración, como la regularidad de la documentación de vehículos y conductores, pudiendo imponer sanciones económicas (multas) o de privación de derechos (privación del derecho a conducir). La pena señalada para este delito será de prisión de dos a cinco años, multa de doce a veinticuatro meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotor por un período de de seis a diez años. Si una vez cumplida dicha pena, el penado conduce sin haber recuperado la vigencia sin haberse sometido a dicho curso de sensibilización y a la superación de las pruebas complementarias, esta conducta es subsumible en el tipo genérico de quebrantamiento de condena del artículo 468 CP, siempre que tras cumplirse la pena de privación de derecho a conducir, el Juzgado realice un apercibimiento expreso de incurrir en este delito si el penal vuelve a conducir sin haber recuperado el permiso. de sangre o su equivalente de 0,60 mg de alcohol en litro de aire espirado, podrá estimarse que esa elevada hemoconcentración etílica evidencia por sí misma una merma de las facultades psicofísicas exigibles para la conducción segura de un vehículo a motor en cualquier conductor, con el consiguiente riesgo para la seguridad vial, habida cuenta de que constituye cuestión prácticamente unánime entre especialistas en las ciencias lexicológicas que, a partir de tal grado de intoxicación etílica, los reflejos y capacidad de percepción se encuentran objetivamente afectados, si bien con ligeras variaciones que dependen de las características orgánicas del sujeto. 12 LSV, 27 y 28 RGC, estableciéndose que consistirán normalmente en el reconocimiento médico de la persona obligada y en los análisis clínicos que el médico forense u otro titular experimentado, o personal facultativo del centro sanitario o instituto médico al que sea trasladada aquélla, estimen más adecuados (artículo 28.1 a RGC).

A estos efectos, el Código habla de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas. 15/2007, de 30 de noviembre, por la que se modifica en materia de seguridad vial) En las noticias siempre mencionan que algunos ciudadanos han cometido delitos contra la Seguridad Vial, pero ¿qué es un delito contra la Seguridad Vial? En esta entrada vamos a intentar explicar qué son los delitos contra la Seguridad Vial. El Tribunal Constitucional ha reconocido la existencia del deber de someterse a un control de alcoholemia, el cual no es contrario al derecho a no declarar y no confesarse culpable, ya que se limita a tolerar que se le practique una prueba pericial, incluso en aquellos casos en los que no existen indicios previos de infracción (S.T.C. La reincidencia en los delitos seguridad vial. Por último, si la tasa de alcohol es inferior a 0,80 gramos de alcohol por 1.000 c.c.

Consumación: momento en el que se inicia la conducción. Incumplir las disposiciones legales sobre adelantamiento poniendo en peligro o entorpeciendo a quienes circulen en sentido contrario y adelantar en lugares o circunstancias de visibilidad reducida. Asimismo, es fundamental probar que el imputado es consciente de que la conducción la realiza habiendo perdido la vigencia por pérdida de puntos; debe quedar acreditado que tenía constancia que se ha dictado la resolución de pérdida de vigencia: No basta con saber o calcular por el cómputo de las distintas infracciones que el saldo de puntos está agotado. Esta influencia puede serlo por el consumo de: – Bebidas alcohólicas: la Resolución (73) 7 del Consejo de Europa, relativa a la represión de estas conductas, establece la responsabilidad criminal del que conduce un vehículo con una tasa de alcoholemia en sangre de, al menos, 0,80 g por litro. Y, en segundo lugar, en los delitos de conducción superando los límites de velocidad, negación a someterse a las pruebas de alcoholemia y drogas, con pérdida o privación del permiso o licencia y en el delito de creación de un grave riesgo para la circulación, en estos casos, el Juez o Tribunal, motivándolo en la sentencia, podrá rebajar en un grado la pena de prisión en atención a la menor entidad del riesgo causado y a las demás circunstancias del hecho. Problemas sobre su constitucionalidad (antiguo artículo 380).

La jurisprudencia constitucional ha manifestado que, ciertamente, no basta el dato objetivo del grado de impregnación alcohólica, para apreciar la comisión del delito, sino que es preciso acreditar la influencia que la misma tenga en la conducción (S.T.C. El derecho administrativo, se puede enfocar, como un ataque a los intereses de la administración al incumplir normas establecidas por ésta. 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal (L.O. Si en uso de ellos, el imputado se niega a identificar al autor se comprobará su versión exculpatoria y se realizarán, en su caso, investigaciones en el entorno familiar, social o profesional acerca de quien conduce habitualmente el vehículo y cuantos extremos puedan llevar al descubrimiento del autor. También se regula dentro de este bloque de delitos, el supuesto de conducción de un vehículo a motor o ciclomotor concurriendo las siguientes circunstancias: – pérdida de vigencia del permiso o licencia – pérdida total de puntos – privación cautelar o definitiva del permiso o licencia por decisión judicial – sin haber obtenido nunca el permiso o licencia de conducción. Serán las jefaturas provinciales las que aplicarán la pérdida de vigencia del permiso de conducir, alegando falta de aptitudes psicofísicas.

Entre las segundas se incluyen barbitúricos, anfetaminas, LSD y mescalina o psilocibina. Conducción manifiestamente temeraria (artículo 380): Tipo objetivo: delito de peligro concreto. se propone una reforma del Código Penal para reducir el número de personas en prisión por delitos de tráfico. Asimismo consideraba el Alto Tribunal que la conducción temeraria es manifiesta cuando es valorable con claridad, notoria o evidente para el ciudadano medio. delitos contra la seguridad colectiva; tráfico; concurso de leyes). ¿Qué falta en ese enunciado para que sea el del artículo 383 CP? Que el conductor haya sido requerido por un agente de la autoridad; Que el conductor presente síntomas de estar bajo la influencia de drogas tóxicas; Que el conductor se comporte de modo violento o intimidatorio; No falta nada, y coincide exactamente con dicho precepto. Conducir superando los límites, o sobrepasar los establecidos para la tasa de alcohol permitida para conducir, más allá de las sanciones o multas graves o muy graves, podrá considerarse delito estando castigado con penas de prisión, trabajos en beneficio de la comunidad y retirada del carnet por muy largo periodo de tiempo. Es la primera de las modalidades de los llamados delitos de riesgo. A favor de las penas de cárcel Por otro lado, un 83% de los conductores afirma que la justicia no es igual para todos y un 19% impondría penas más duras a personajes famosos como medida ‘ejemplificadora’.

Por debajo de 0,40 mg/l en aire espirado y con idéntica ponderación, se hará sólo de modo excepcional.” Como hemos dicho, las pruebas legalmente establecidas para la detección de bebidas alcohólicas habrán de valorarse conjuntamente con otras pruebas que permitan demostrar el efecto de las mismas en la conducción: síntomas externos que refleja la propia conducción (conducción irregular, imprudente, en zig-zag, provocando un accidente,…), así como por los que presente el propio sujeto en su apariencia, comportamiento, estado físico, etc, sin que sea necesario que se den ambos requisitos simultáneamente (conducción irregular y estado físico). La conducta típica consiste en conducir un vehículo a motor o ciclomotor a velocidad superior en sesenta kilómetros por hora en vía urbana o en ochenta kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente. Después de realizado lo anterior, el titular del juzgado de guardia optará por instruir Diligencias Previas, conforme a lo visto en el artículo 774 LECrim, o Diligencias Urgentes si es que acuerda seguir los trámites del juicio rápido, conforme a lo que se determina en el artículo 797 LECrim.

Como se desprende de la propia literalidad del precepto y han tenido ocasión de subrayar doctrina y jurisprudencia (SSTS 341/98, de 5 de marzo, 877/99, de 2 de junio, 1461/2000, de 27 de septiembre, 1039/2001, de 29 de mayo, 2251/2001, de 29 de noviembre y 561/2002, de 1 de abril) el tipo objetivo del artículo 381, párrafo primero (ahora artículo 380 CP) exige un doble elemento: la conducción con temeridad manifiesta y la puesta en concreto peligro de la vida o integridad de las personas. La conducción homicida-suicida (artículo 381 CP). Temeridad manifiesta. Para determinar lo que es vía urbana e interurbana se estará como regla general a las definiciones de los apartados 76 y 77 en relación con el 64 del Anexo I de la LSV7 , que atienden al espacio geográfico marcada por la señal de entrada a poblado, siendo posible apartarse de este criterio en los casos de inexistencia o manifiesta adecuación de la señalización. No hacer uso del cinturón de seguridad, sistemas de retención infantil, casco y demás elementos de protección.

Tipo subjetivo: dolo. 22/88). Será preciso, por tanto, que en el atestado policial o durante la actividad instructora se ponga de manifiesto, además de la persona que conducía el vehículo las circunstancias en que se produjo la acción, y cuantos extremos pudieran resultar relevantes para determinar la entidad del riesgo generado. La población reclusa por estos delitos ronda en la actualidad las 1.200 personas, siendo la conducción sin carné (39%) y el homicidio imprudente (22%) los casos más habituales. Se distinguía, no obstante, como también hacía la doctrina, entre permisos caducados renovables y permisos caducados no renovables, admitiendo el delito en este último supuesto, aunque no faltaron quienes entendieron que si el precepto lo que exigía era que la conducción se llevara a cabo sin haber obtenido el correspondiente permiso, ese requisito no debía entenderse cumplido si el conductor había obtenido en su día el permiso, aunque luego caducara y no fuera renovable.

Aquí la sanción cumple o debiera perseguir ante todo, el fin de prevención de siniestros. Procederá la reducción de un tercio de la pena, ya que no se dictó sentencia por la incomparecencia de la aseguradora responsable civil directa “… Así ocurrió en el supuesto de autos puesto que, si no llegó a dictarse sentencia de conformidad en aplicación del artículo 801 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal , fue por la incomparecencia de la entidad responsable civil directa Sin embargo, hay que tener en cuenta que, cuando por determinadas circunstancias no se incoe proceso de enjuiciamiento rápido y se incoe procedimiento abreviado, como es posible otra vez por el artículo 779 nº 5 el trasvase al procedimiento por el enjuiciamiento rápido, todavía podría darse la conformidad por la reducción de un tercio de la pena.

Instrucción 3/2006 de la Fiscalía General del Estado sobre criterios de actuación para una efectiva persecución de los delitos relaccionados con los vehículos a motor Delitos contra la seguridad del tráfico Derecho Penal Conjunto de conductas penales que ponen en peligro las condiciones garantizadas por el ordenamiento jurídico en su totalidad, para hacer que la circulación de vehículos de motor por vías públicas no presente riesgos superiores a los permitidos, protegiendo así la seguridad del peatón. Lo cierto es que ambos criterios de diferenciación son acertados y ambos derechos se complementan. Las pruebas de drogas están reguladas administrativamente La Circular 10/2011 FGE18 viene a ratificar lo expuesto anteriormente en cuanto dice textualmente: “deberá ejercitarse la acción penal en los supuestos de negativa abierta a la práctica de una de las dos pruebas de detección de alcohol en aire espirado. No obstante, estos listados resultan válidos cuando se trata de enjuiciar las conductas previstas Penal) El que, con manifiesto desprecio por la vida de los demás, realizare la conducta descrita en el artículo anterior; sera castigado: Prisión de 2 a 5 años, Multa de 12 a 24 meses Privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores durante un período de 6 a 10 años.

Se castiga al conductor que conduce a velocidad excesiva, superando en más de 60 kilómetros por hora en vía urbana o en 80 kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida legalmente. Sobre cuándo la autoridad de tráfico puede requerir la realización de estas pruebas, véase el artículo 21. SSTC 61/1997, de 2 de octubre y 234/1997, de 18 de diciembre, se confirmó la constitucionalidad del precepto. Tomando los datos de la última Memoria de la Fiscalía, podemos afirmar que 6 de cada 10 sentencias contra la seguridad vial son por conducir tras consumir drogas o alcohol, con un porcentaje del 60,3%, de los cuales solo un 20% de los condenados entra en prisión. Imagine que alguien conduce por dirección prohibida durante 7 km. Valores mg/l aire espirado, superior a 0,25 hasta 0,50 (profesionales y titulares de permisos de conducción con menos de dos años de antigüedad más de 0,15 hasta 0,30 mg/l). Negarse a someterse a las pruebas de alcoholemia y drogas tóxicas: En relación con este delito conviene recordar la todavía vigente Circular 1/2006 FGE15 , acerca de la extensión del peligro típico a los acompañantes y su consideración como sujetos pasivos del delito, salvo que los ocupantes sean partícipes del delito, por ejemplo, a título de inductores, por haber animado o incitado al conductor a conducir el vehículo vulnerando las normas elementales del tráfico viario, en cuyo caso no cabrá la apreciación de dicho elemento típico.

Conducir sin permiso Tanto si la persona nunca ha obtenido permiso de conducir, como si ha perdido los puntos que tenía o la autoridad judicial le ha privado de su permiso, temporal o definitivamente, se estará cometiendo un delito. Podrá pedir mediante Otrosí la suspensión del acto y que el recurso se falle sin necesidad de recibimiento a prueba, ni tampoco de vista o conclusiones o, en su caso, previa su práctica (la práctica de prueba ha de instarse en la propia demanda). Instrucción del Juicio Rápido La esencia del juicio rápido es la concentración de la instrucción y la preparación del juicio oral durante el servicio de guardia; por ello, la Policía Judicial remitirá al juez de guardia el atestado con los objetos, instrumentos, y pruebas que, en su caso, se hayan recogido. Se configura como delito de peligro abstracto, ya que tampoco no exige la demostración de una puesta en peligro concreto, bastando solamente la negativa a someterse a las pruebas, e igualmente de un delito de mera conducta o simple actividad caracterizados por la consumación instantánea en cuanto se realiza la conducta descrita en el tipo, sin necesidad de ulterior resultado.

Concepto de temeridad manifiesta: cuando concurran circunstancias del 379.1 y del 379.2 2º. Recuerde: Más importante que el delito que se le imputa es el abogado que lo defiende. Por ello, se objetiva la consideración de la temeridad manifiesta al entenderse que concurrirá cuando la conducción de la que se haya derivado un claro peligro para la vida e integridad de las personas se produzca superando los límites de velocidad o alcoholemia previstos en el artículo 379 CP. LA TASA OBJETIVADA DE ALCOHOLEMIA DEL artículo 379.2 CP. En la práctica, el precepto apenas se ha aplicado, y su utilidad ha sido más bien a efectos preventivos, eficacia que llegó cuando la alarma social provocada por los citados conductores suicidas, prácticamente había desaparecido. En el supuesto de que no se haya puesto en concreto peligro la vida o integridad de los demás, las penas disminuirán. Vehículos de cuatro ruedas cuya masa en vacío sea inferior a 350 kg, excluida la masa de las baterías en el caso de vehículos eléctricos, cuya velocidad máxima por construcción no sea superior a 45 km/h y con un motor de cilindrada igual o inferior a 50 cm3 para los motores de explosión, o cuya potencia máxima neta sea igual o inferior a 4 kW, para los demás tipos de motores. Es el criterio que se ha impuesto en la práctica.

El delito consistente en conducir superando los límites de velocidad reglamentariamente establecidos en vía urbana e interurbana (figura nueva introducida en la redacción del vigente artículo 379.1 CP. Los daños que se causen inicialmente los paga la compañía de seguros pero si se demuestra que el acusado conducía bajo la influencia de bebidas alcohólica o de las drogas, la aseguradora reclamará al conductor en un plazo máximo de un año todas las cantidades que haya pagado a los perjudicados. Se creará este riesgo si se realiza alguna de las conductas siguientes: Colocando en la vía obstáculos imprevisibles, derramando sustancias deslizantes o inflamables o mutando, sustrayendo o anulando la señalización o por cualquier otro medio. Si se establece la obligatoriedad de la asistencia letrada desde la detención o desde la imputación de un delito, ello implica que no se podrá renunciar a dicha asistencia bajo ningún supuesto.

La nueva fórmula de la tasa objetivada de alcoholemia no despenaliza las conducciones con tasas inferiores a 0,60 mg/l en aire espirado, pudiendo ser de aplicación el tipo de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas si de dan los elementos exigidos (primer inciso del artículo 379.2 CP) La conducta típica prevista en el primer inciso del artículo 379.2 CP, consiste en conducir un vehículo a motor o ciclomotor bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Este plazo se interrumpe por cualquier actuación de la administración destinada a averiguar la identidad del infractor o por la notificación de la infracción. 379.1 y 379.2 inciso 2 CP, pero no excluye otras modalidades que supongan una vulneración patente y grave de las más elementales reglas de tráfico viario. Superar los límites de velocidad Regulados en los artículos 379 a 385, el primero de ellos castiga al que conduzca un vehículo de motor o un ciclomotor a una velocidad superior en 60 km/h (vías urbanas) o en 80 km/h (vías interurbanas) a la permitida reglamentariamente. Será castigado con las penas de prisión de dos a cinco años, multa de doce a veinticuatro meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un período de seis a diez años el que, con manifiesto desprecio por la vida de los demás, realizare la conducta descrita en el artículo anterior. La negativa a realizar la segunda prueba de alcoholemia en aire espirado o solicitud directa de análisis de sangre.

Será castigado con pena de prisión de 6 meses a 2 años o a las de multa de 12 a 24 meses y trabajos en beneficio de la comunidad de 10 a 40 días, el que origine un grave riesgo para la circulación de alguna de las siguientes formas: Colocando en la vía obstáculos imprevisibles, derramando sustancias deslizantes o inflamables o mutando, sustrayendo o anulando la señalización o por cualquier otro medio. Vienen tipificadas estas conductas en los artículos 379 a 385 del Código Penal de 1995, en el Capítulo IV del Título XVII, bajo la rúbrica de «Delitos contra la seguridad colectiva». El recurrente, que no cuestiona su autoría respecto del delito contra la seguridad del tráfico por el que ha sido condenado en la instancia, solicita que le sea impuesta por dicho delito una pena de multa en lugar de la pena de prisión por la que ha sido condenado por el Juzgado de lo Penal, pues el artículo 379 del Código Penal contempla en la actualidad ambas sanciones de forma alternativa. El artículo 384 castiga la conducción de un vehículo a motor o ciclomotor con temeridad manifiesta, y con consciente desprecio por la vida de los demás. 1 CP), la conducción tras la pérdida de vigencia del permiso por pérdida de total de puntos (artículo 384, primer párrafo CP) o sin haber obtenido nunca permiso de conducir (artículo 384, segundo párrafo del CP). Las penas previstas oscilan entre el arresto mayor, multa de 100.000 a 1.000.000 de pesetas y privación del permiso de conducción de tres meses a cinco años.

Se suspenda la tramitación del expediente administrativo hasta que recaiga sentencia en el pleito penal si es procedente tramitar acciones penales contra el infractor. En este sentido, debe indicarse que el tenor del nº 2 del artículo 795 no implica, en absoluto, que a través de un juicio rápido no puedan enjuiciarse aquellos delitos que resulten conexos con el hecho delictivo principal determinante de la incoación del procedimiento, siempre que tal delito entre dentro del ámbito aplicativo delimitado en el referido número 1 del repetido artículo 795 (no, claro está, cuando se trate de delitos que escapen a dicho ámbito y, por tanto, han de ser objeto de otros diferentes cauces procedimentales), de modo que serán enjuiciables con arreglo a las reglas generales sobre conexidad procesal prevista en los artículos 17 y concordantes y 300 y concordantes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal , pues, en definitiva, lo que implica el comentado nº 2 del artículo 795 , es la exclusión de dicho ámbito aplicativo de aquellos delitos que, pese a resultar incardinables en él mismo, no aparecen al conocimiento del Juez de guardia como delitos principales, sino como delitos conexos a otro u otros delitos principales que, éstos sí, no pueden en modo alguno ser encuadrados en el seno de dicho acelerado procedimiento.

Aún cuando éstas últimas no concurrieren, puede ejercitarse la acción penal en los casos de claros signos o síntomas, siempre con una adecuada valoración de las circunstancias. En consecuencia, el expediente administrativo de la declaración de pérdida de vigencia debe constar en el atestado para fundamentar las pretensiones del Ministerio Fiscal desde el principio y evitar que sean citados como imputados conductores que han sufrido la pérdida de vigencia por puntos y desconocían la resolución administrativa. Los delitos contra la seguridad vial son una de las primeras causas de mortalidad en España. No obstante, cuando la temeridad es manifiesta, es decir, patente, clara y con ella se pone en concreto peligro la vida o la integridad de las personas, el ilícito se convierte en penal y da lugar al delito previsto en el artículo 381 CP (ahora 380).

En el lado contrario, se encuentran Extremadura, Aragón y Cantabria, con índices muy inferiores a la media española. BASE LEGAL: El día 2-12-2007 entró en vigor la Ley Orgánica 15/2007, de 30 de noviembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal en materia de seguridad vial, por el que se sancionan con penas de prisión determinadas infracciones al código de seguridad vial, modificada por Ley 18/2009 de 23 de noviembre. En este sentido el artículo 27 RGC dice:”…psicotrópicos, estimulantes u otras sustancias análogas, entre las que se incluirán, en cualquier caso, los medicamentos u otras sustancias bajo cuyo efecto se altere el estado físico o mental apropiado para circular sin peligro”. Para evitar esta sanción tan drástica se da la posibilidad al conductor de realizar un curso de reciclaje y sensibilización en un centro autorizado. Estamos ante el supuesto de que se produzca un accidente, por ejemplo. A diferencia de la conducta típica de conducción bajo la influencia del alcohol, este delito conlleva que las pruebas de detección alcohólica pasen a tener un carácter esencial en la prueba del delito, pues la tasa de alcohol pasa ser un elemento típico por lo que se habrán de realizarse con etilómetros oficialmente autorizados, siendo indispensable la incorporación al atestado de los certificados de verificación. Realizar la maniobra de marcha atrás en autopistas y autovías. 48 a 51 RGC).

En resumen, entendemos que los supuestos de incapacidad para insuflar aire suficiente para practicar la prueba de alcoholemia o intentos fallidos, podrán reconducirse como delito del artículo 383 CP si se demuestra que dicha conducta obedece a una voluntad firme y decidida del requerido de desobedecer las instrucciones del agente de la autoridad y de esta manera negarse a someterse a la prueba. Debe destacarse una mayor atención a la reparación civil de las víctimas. Si nos ponen una multa por exceso de velocidad, y con la misma acción cometemos un delito al superar en más de sesenta kilómetros por hora la velocidad legal en vía urbana o en ochenta kilómetros por hora en vía interurbana, prevalece la condena penal que nos pueda imponer el Juez, en aplicación del principio “non bis in ídem” pudiendo solicitar a la Administración que nos devuelva las cantidades abonadas en pago de la multa administrativa. A continuación mostraremos los supuestos o conductas que se consideran un delito contra la seguridad vial.

No restableciendo la seguridad de la vía, cuando haya obligación de hacerlo. En vehículos que circulen en función de aprendizaje de la conducción, es conductor la persona que está a cargo de los mandos adicionales5 . Penal ) Conducir un vehículo a motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta y poniendo en peligro la vida o la integridad de las personas será castigado con : Pena de prisión de 6 meses a 2 años La privación del derecho a conducir por tiempo superior a 1 y hasta 6 años. La Dirección General de Tráfico impondrá como medida la restricción y eliminación del permiso de conducir a aquellos conductores que hayan cometido delitos por alcohol y drogas de manera reincidente Si volvemos a los datos estadísticos, alrededor de 4,5 millones de personas reconocen haber cometido delitos viales alguna vez; más del doble son desconocedores de los delitos contenidos en el Código Penal, los cuales contienen penas privativas de libertad. Conducir un vehículo con un permiso o licencia que no le habilite para ello49. Conducir utilizando cascos, auriculares u otros dispositivos que disminuyan la atención a la conducción o utilizar manualmente dispositivos de telefonía móvil, navegadores o cualquier otro sistema de comunicación.

Pero si dichas circunstancias van acompañadas de un plus de reprochabilidad, como es la puesta en concreto peligro de la vida o integridad física de las personas, los hechos deberán de ser calificados como un delito de conducción temeraria del artículo 380 CP. …” Infracciones muy graves de tráfico por superar las tasas máximas de alcohol El Real Decreto 318/2003, de 14 de marzo (BOE nº 82 de 5 de abril), modifica el Reglamento de procedimiento sancionador en materia de tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, aprobado por Real Decreto 320/1994, de 25 de febrero. En cuanto a la medición de la velocidad no cabe duda de que resulta fundamental como elemento de prueba la medición obtenida con los correspondientes instrumentos o sistemas de medida de la velocidad o cinemómetro. La reincidencia en la comisión del delito contra la seguridad del tráfico por elevadas tasas de alcohol, (tasa de alcoholemia delictiva), está siendo apreciada por los distintos Tribunales de lo Penal para condenar a penas de prisión, sin que pueda verse sustituida dicha pena. No obstante, se deberá hacer constar en todo caso en el atestado los síntomas que presente el sujeto, así como el datos sobre el modo de conducir o maniobras irregulares, o la ausencia de los mismos. Por temor a complicaciones con la Policía, el conductor -que no ha sufrido ninguna lesión- se ausenta del lugar del accidente.

El conducir con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro supone la comisión de un delito contra la seguridad vial. Antes de conocerse como delitos contra la seguridad vial, el Código hablaba de delitos contra la seguridad del tráfico. Por tanto, dentro del concepto de temeridad manifiesta, queda ahora incluido por mandato legal la conducción en la que concurren, aisladamente consideradas, las conductas de los tipos El delito de negativa a someterse a la práctica de las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas (artículo 383 CP).

Establece la Circular 10/2011 FGE, que “sólo se ejercitará la acción penal como regla general, cuando la citada tasa del tipo del artículo 379.2 se constate en las dos pruebas reglamentarias de alcoholemia, computando los márgenes normativos de error conforme a la OM/ITC/370711 , y siempre que se haya observado en su práctica lo dispuesto Delitos contra la Seguridad Vial y sanciones: A continuación os detallamos los delitos que hay y las sanciones que suponen también puedes verlos en esta web: Conducir ebrio: Este tipo de infración está considerada como muy grave encontramos que hay tiene distinta aplicación según la tasa de alcohol en aire respirado: Más de 0.50 mg/l: Tiene una sanción de 500 y una pérdida de 6 puntos Más de 0.30 mg/l en noveles y profesionales: Tiene una sanción de 500 y una pérdida de 6 puntos Más de 0.25 mg/l: Tiene una sanción de 500 y una pérdida de 4 puntos Más de 0.15 mg/l en noveles y profesionales: Tiene una sanción de 500 y una pérdida de 4 puntos Conducir bajo los efectos de estupefacientes, psicotróficos y estimulantes tiene una sanción de 500€ y la retirada de 6 puntos No someterse a las pruebas de alcoholemia y drogas también está considerado una sanción muy grave y tiene una sanción de 500 € y la pérdida de 6 puntos.

Las pruebas para detectar la presencia de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas en los conductores de vehículos a motor y ciclomotores serán realizadas conforme a lo dispuesto en el artículo 796.7º Lecrim. – Drogas tóxicas: sustancias naturales o sintéticas, cuya consumición repetida provoca un deseo imparable de seguir consumiéndola, una tendencia a aumentar la dosis y una dependencia física de los efectos de la sustancia. Persona que maneja el mecanismo de dirección o va al mando de un vehículo o a cuyo cargo está un animal o animales. El ministro de Interior, anunció hace unas semanas que la Dirección General de Tráfico (DGT) impondrá como medida la restricción y eliminación del permiso de conducir a aquellos conductores que hayan cometido delitos por alcohol y drogas de manera reincidente, es decir, que hayan delinquido al menos dos veces en dos años.

Esta es una de las principales conclusiones del estudio El estudio, aparte de analizar casi 600.000 juicios por delitos contra la seguridad vial, incluye una encuesta a 1.700 conductores donde se han sacado resultados muy sorprendentes.

La conducta típica consiste en conducir un vehículo a motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta, poniendo en concreto peligro la vida o la integridad de las personas. Requisitos: requerimiento del agente de la autoridad a someterse a pruebas de alcoholemia y negativa de la persona requerida a efectuar la misma. Tipo subjetivo: doloso. Pasado el tiempo de la condena el interesado deberá obtener, de nuevo y superando las pruebas pertinentes, un nuevo permiso. El código penal sanciona a quien conduce sin permiso o licencia. La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha sentado la doctrina de que el delito de peligro, seguido de otro con resultado de igual o mayor rango penal, queda subsumido en éste si en ambos es la embriaguez el único elemento contribuyente y desencadenante de la postrera actuación, recobrando su eficacia punitiva aquella infracción penal de riesgo, únicamente cuando esté más gravemente penada que el delito posterior a que dio origen.

A continuación, se expone una breve referencia al atestado policial en los delitos contra la seguridad vial, en la que además de las Instrucciones Generales mencionadas, se han tenido en cuenta las prescripciones recogidas en la reciente Circular 10/2011, de la Fiscalía General del Estado sobre criterios para la unidad de actuación especializada del Ministerio Fiscal en materia de seguridad vial (en adelante Circular 10/2011 FGE), que si bien está dirigida a Los agentes policiales pueden encontrarse con la circunstancia en la que la disposición del sujeto a soplar es disimulada, pues no efectúa el mínimo esfuerzo físico imprescindible para que la prueba llegue a buen fin. Por este motivo, la actual legislación prevé que las penas de prisión, multa y trabajo en beneficio de la Comunidad se configuren como penas alternativas, dejando al Juez la facultad de aplicar aquella que considere más conveniente al supuesto concreto y por ende, reservando la pena de prisión para los casos más graves que lo requieran.

La reforma penal de la Ley Orgánica 3/1989, de 21 de junio, introdujo el artículo 340.bis.d, para castigar la conducta de los llamados «conductores suicidas», situándolos en una postura intermedia entre el delito de riesgo y el de homicidio si éste se produce, exigiéndose para ello que la conducción temeraria se haga con consciente desprecio por la vida de los demás. En esta misma línea, el artículo 385 ter, de nuevo cuño, prevé un tipo atenuado, estableciendo que: “En los delitos previstos en los artículos 379, 383, 384 y 385, el Juez o Tribunal, razonándolo en sentencia, podrá rebajar en un grado la pena de prisión en atención a la menor entidad del riesgo causado y a las demás circunstancias del hecho”. El legislador ha considerado que se trata de un concurso de leyes, y sanciona tan solo uno de los hechos, el más gravemente penado. No se prevé nada.

Asimismo cuando el conductor se niegue a someterse a las dos pruebas y solicite la analítica de sangre”. El autor de este delito, es consciente de ese desprecio, de que su acción comporta un grave peligro para la vida de los demás, sin que ello le importe lo más mínimo, por lo que, el dolo aquí existente es un dolo eventual. El autor del delito es el que conduce ese vehículo a motor o ciclomotor en ese estado, será partícipe el que no conduce pero insta o colabora en ello.

En cualquier caso, debe tenerse en cuenta que en las Jornadas de Fiscales Delegados de Seguridad Vial celebradas los días 17 y 18 de enero de 2008 se concluyó, en lo referente al delito de conducción sin permiso (conclusión número 15), que la literalidad de la descripción típica empleada en el artículo 384 “excluye los casos de pérdida de vigencia de los artículos 63.4 y 63.6 del Texto Articulado de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, (por falta de los requisitos para conducir o pérdida de puntos) y de los artículos 60.4 del Texto Articulado y 16 y 17 del Reglamento General de Conductores (falta de renovación, supuesto derogado por el RD 25-1-2008), dado que en estos casos no puede decirse que nunca se haya obtenido el permiso de conducir”. El artículo 796.7º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (en adelante Lecrim) dispone que “La práctica de las pruebas de alcoholemia se ajustará a lo establecido en la legislación de seguridad vial”. Problemas de prueba del peligro cuando no han existido resultados lesivos concretos.